sábado, 2 de septiembre de 2017

DADLES VOSOTROS DE COMER



...El lugar es desierto y la hora ya avanzada. Despide a la multitud para que vayan por las aldeas y compren algo de comer.
Jesús les dijo: no tienen necesidad de irse; dadles vosotros de comer.
Ellos dijeron: no tenemos aquí sino cinco panes y dos peces. (Mateo 14:15)
Considere esto:
Están alejados de una iglesia, de un ambiente cristiano y la hora está avanzada para aquella vida, está a punto de morir. No tiene a Cristo en su vida...
Está en un lugar en donde no tienen conocimiento de la Palabra, pero tienen hambre de conocimiento, empero es usted el que está frente a ello, ¿Qué va a hacer? ¿Despedir a la multitud para que busquen una iglesia, para que busquen un pastor, algún otro que pudiese alimentarlos? Jesús te dice:...”dadles vosotros de comer”. Parafraseado: Jesús le dice dadles de comer.
Ellos dijeron: no tenemos aquí sino cinco panes y dos peces.
Pero, qué si la respuesta resultase:
1.      No puedo compartir, porque mi testimonio ha sido comprometido, me han visto salir de lugares y decir cosas que nunca se debió.
2.      No puedo porque nunca he memorizado o me he apropiado o aplicado Tu Palabra.
3.      No tengo nada que decir porque no ha habido un cambio evidente en mi vida.
4.      No tengo conocimiento Bíblico, tengo formación de grandes pensadores, filósofos, no forjados en la Palabra.
5.      No tengo porque he sido todos estos años un cristiano carnal.
Esta es la verdad de algunos en el pueblo, Jesús les ha dicho: “dadles de comer”. Pero le respondieron hace algunos años de esta manera, hace algunas semanas de esta manera, y aún hoy le continúan respondiendo igual.
Cuando el Señor nos habla nos hace saber dónde estamos, o nos revela nuestro lamentable estado.
 Si alguno de los puntos tratados es usted, ¿Cómo le hace sentir? Jesús, haciendo ver que en el estado en que está, es uno del que tiene que salir y poder alimentarse de la Palabra, al igual como para alimentar a otros.
Los discípulos tenían cinco panes y dos peces, ¿Qué tiene usted? ¿Qué no tiene? ¿Qué va a hacer de este momento en adelante? ¿Continuará respondiendo que no tiene o cambiará su estado?
Es su decisión y son sus oportunidades únicas que podrían perderse por una tragedia en la vida de alguno que pudo usted, no otro, usted influenciar y conducir a los pies de Cristo.
Jesús le dice: “dadles...de comer”.
¡Gloria a Dios! Si de este momento en adelante sea esto una realidad en su vida si aún no lo es.

¿Atenderás la voz del Señor,
obrando en lo que puedes hacer?
Ó ¿Alimentarás las excusas
del por qué aún no es tu realidad?
Todo pueblo de Dios, tiene un compromiso,
Inevitable, lo hay que enfrentar;
El qué se hará, con la voz de Cristo,
El qué se hará, con la obstinación.
¿Quién acatará su ordenanza?
¿Quién continuará, en camino que amonesta?
Empero Jesús aún te dice:
Ellos no tienen que marcharse,
Dadles vosotros de comer.



Es posible que todos entendemos que tiempo perdido no se puede recuperar. Pero, hoy lo que nos brinda el Señor para el cambio de dirección en cualquiera de las áreas de nuestras vidas que no le glorifiquen y que no favorece, se tiene que corregir.   Resulta tan irónico, cosas materiales, dependiendo el valor que aquello representa, a la primera irregularidad con ella, de inmediato la atención (reparación o reemplazo).  ¿Acaso la ordenanza del Señor tiene un mayor precedente?