viernes, 1 de julio de 2022

NADIE SE JACTE EN SU PRESENCIA (TODO ES POR SU GRACIA)

  

1 Corintios 1:27- ...sino que lo necio del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios para avergonzar a lo fuerte,

Y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia.

Esta es de la manera que procede el Señor:

a.       Lo necio del mundo. Aquello que nadie consideraría.

b.      Lo débil del mundo. Aquello que nadie usaría.

c.       Lo vil del mundo. Aquello que fácilmente rechizarían.

d.      Lo menospreciado. Aquello que para el mundo, no tiene valor.

Todos estos escogidos, seleccionados por Dios para avergonzar a aquellos sabios de este cosmos, a los que se consideran fuertes. Aquellos que dicen que no puede ser, para dejar sentado su poder.

Algo que definitivamente se aprende de este hecho es, que Dios y sólo Dios es el que capacita, habilita, prepara y envía; restaura, corrige y comisiona.

Dios no comparte su gloria, su honra y alabanza; a Él y sólo a Él pertenece. Por ello es que Él desarma, para volver a establecer el orden.

Esta es una promesa antes del fin, y es para aquellos que por Él han sido seleccionados, llamados:

...porque Yo os daré palabra y sabiduría, la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se opongan (Lucas 21:15).

Yo, dice el Señor daré la palabra y sabiduría, y porque ha sido dado por Él, saldrá para llevar a toda capacidad su labor en todo lugar al que se le ha dado audiencia. Y esto expuesto, no podrán limitar, y la contradicción de esta no tendrá lugar con aquellos que se oponen.

Hay algo que inconfundiblemente es una realidad, cuando Dios obra ese hecho dejará en claro su proceder, su autoría.

La razón poderosa de esa realidad es para que nadie se jacte en su presencia.

Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros (2 Corintios 4:7).