miércoles, 21 de diciembre de 2022

DE DIOS HARÉ MEMORIA (LO QUE SE DEBE MANTENER PRESENTE SIEMPRE NO DE LO QUE DEBE DESECHAR)

 

Dos hermanas tuvieron una diferencia en sus años jóvenes, dispusieron suspender comunicación entre ellas, los años transcurrían y así se mantuvieron aún habitando en la misma casa. Increíble creer, en el hogar que habitaban habían trazado una línea divisoria el cual ninguna de las dos violaba. Un pastor se enteró de aquella situación y se presentó a aquel lugar para tratar de mediar la situación entre ellas, al verlas, ya envejecidas y aún sin comunicarse. El pastor dispuso hablar con ambas para lograr entender qué pudo ser aquello tan poderoso que pudo lograr alterar su paz y vivencia. Cuando preguntó, ¿qué fue aquello que había ocurrido?  Ninguna de las dos podía hacer memoria del hecho, pero, así vivieron desperdiciando tiempos de compartir como hermanas su amor y compañerismo. En cualesquiera situaciones de la vida es preferible hacer memoria del Señor en medio del conflicto en donde está, y sus muchas misericordias para con usted, y podrá cruzar esa agresión.

Isaías 63:7- De las misericordias de Jehová haré memoria, de las alabanzas de Jehová conforme a todo lo que Jehová nos ha dado, y de la grandeza de sus beneficios hacia la casa de Israel, que les ha hecho según sus misericordias y según la abundancia de sus piedades.

Se entretiene tantas cosas en la vida, se hace memoria de lo que se debe olvidar, y se olvida lo que se debe siempre mantener presente.

El versículo hace hincapié de lo más importante, se hará memoria, se entretendrá sólo aquello en donde la misericordia del Señor ha sido evidente, ha sido una realidad incuestionable. En donde la firma de Dios ha estado sobre todos los hechos maravillosos que ha acontecido.

Es que cuando se entretiene memorias que únicamente atormentan, torturan, son un castigo continuo, aquella vida está estancada. No produce y no puede representar felicidad en ningún lugar porque hiel ha sido la continua dieta que han mantenido en su hasta ahora andar.

Que desperdicio de esfuerzo, tiempo, existencia, aquel que ha mantenido o mantiene todo excepto memorias de todo el bien que ha estado haciendo y continuará haciendo el Señor.

Aquella declaración no necesariamente debe partir en medio todo placentero, más bien debe mantenerse presente en las situaciones o condiciones más complejas o adversas. Lo que allí se estaría declarando, que aún a pesar de todo cuanto ha estado o está aconteciendo, Dios, el Hacedor, ha sido y permanece fiel para con los suyos. Nada tiene que ver o alterar esta única e inalterable verdad.

Esta era y es la verdad para el pueblo de Israel, sin embargo, para Israel espiritual, el cual lo es todo creyente, esta ha sido y es la misma cobertura y beneficio.

Todo cuanto aquí se expresa es una celebración de las bondades y fidelidad del Creador para con ellos, por ende. nada más se ha de entretener, de nada más se hará memoria. El objetivo en medio de lo que fuese que se estuviera atravesando, es sólo y estará únicamente en primera línea todo aquello que representará fortaleza y esperanza.

Porque el Dios que hizo en el pasado es el mismo Dios. Aquél que los libro en el pasado sigue siendo el mismo Señor. El que los bendijo y dejó sobre ellos promesas, está presente. En nada ha variado, en nada cambiará.  Nada tiene que ver el nuevo reto al que se esté atravesando, el Hacedor, está en medio de su nuevo reto.

Esa posición representa madures espiritual, requiere estar anclado, y habitando en disciplina espiritual, no un creyente fluctuante o no amparado incondicionalmente en su Dios.

No desperdicie el tiempo dado por el Hacedor, aquello que le prive de contemplar su misericordia y amor para con su persona, no pague ese alto precio de ingratitud y pérdidas irrecuperables en el periodo brindado.