Entró en su alacena, dijo que no había nada que
comer. Realmente era que no le apetecía lo que allí guardado estaba.
Alguien entró en su armario, fue a través de las
piezas que allí estaba, expresó que no tenía. La ingratitud siempre encontrará
falta entre el colmado que hay.
Se miró al espejo, no estaba feliz con lo que
contemplaba, en su apreciación veía todo aquello que criticaba. Aquel cabello
encrespado, lo prefería lacio; aquella piel oscura, lo prefería clara; lo ojos
marrones, lucirían mejor azules; inconformidad con todo, con nada satisfecho.
El viejo auto que tenía lo hacía llegar hacia su
trabajo, diligencias y más. Pero, ya no lo cuidaba como en los inicios, y luego
se pregunta, ¿por qué el mal funcionamiento? ¿Por qué el rendimiento ya no es lo
mismo?
Está laborando, pero, de su trabajo está cansado,
le encuentra cuantos males le puede adjudicar, lo crítica; los jefes, las
funciones, el horario, la salida. El salario, si no el dueño. ¿Alguien entiende
a este marchante?
Cuando usted se detiene a hacer un inventario o una
evaluación, no debería provocar quejas, lamentos e ingratitud. Más bien, un
sentido de agradecimiento al Señor por sus múltiples beneficios para con su
persona.
Para aquel que está sin un compromiso con el
Creador, lamentablemente esa sería su posición preferencial, podría ser. Más
para el cristiano, el creyente, debe haber una actitud o comportamiento
completamente diferente a todo aquello.
En primera instancia debe iniciar dando gracias al
Señor por todo, lo que Él ha provisto.
· Tesalonicenses 5:18- Dad gracias en todo, porque esta es la
voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
Si desea o anhela un cambio, esmérese,
esfuércese en esa dirección. Entierre las quejas, los negativismos y ejercite
su fe que su esfuerzo en la dirección deseada, por el Señor será honrada. Dele gracias
en todo, Él suple su necesidad, ha hecho y hace mucho más abundante de lo que
usted pudiese si quiera concebir.
·
Salmo 40:5- Has
aumentado, oh Jehová Dios mío, tus maravillas; y tus pensamientos para con
nosotros, no te los podremos contar; si yo anunciare y hablare de
ellos, no pueden ser enumerados.
Y sobre sus características y preferencias en esto
o aquello con su persona, Dios no cometió un error en su creación. Entienda que
ha sido hecho a su imagen y semejanza, esto es todo hombre. Como al igual usted
es hechura o creación divina para hacer buenas obras.
·
Génesis 1:26- Y
dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra
semejanza…
·
Efesios 2:10- Porque
somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las
cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.
Salga de las quejas, y vuelva a la alabanza,
agradecimiento al Señor. El Creador no habita en sus quejas, lamentos,
inconformismo; por ende, dependerá de usted cómo ha de seguir su recorrido por
esta vida, en alabanzas o en gratitud con el Señor; o en quejas el cual únicamente
radicará su ingratitud con su Hacedor. ¿Cuál de estos elegirá?
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