viernes, 1 de diciembre de 2023

CONTENDER Y DISPUTAR CON DIOS (¿CUÁL ES SU POSICIÓN?)

  

Después de haber orado y encomendado todo al Señor, precisamente ese día, el comerciante fue informado de un trágico fuego que estaba azotando su negocio. Al llegar lo contempló con suma tranquilidad, alguien se le acercó y le hizo saber, no puede entender esa paz con lo que contemplas todo cuanto acontece. A lo que el empresario le responde, este día yo le entregué todo al Señor, y ya que es de Él, que haga lo que establezca con ello. Y por esa confesión de confianza y testimonio para con otros, el Señor lo bendijo grandemente y para la gloria de Dios el negocio está floreciente, reconstruido en su totalidad.  Este creyente no disputó con su Hacedor, descansó en Él y su santa voluntad. ¿Y usted?

·        Job 40:2- ¿Es sabiduría contender con el Omnipotente? ¡Responda a esto el que disputa con Dios!

Esta fue la pregunta que le hizo el Creador a Job, en medio de las pérdidas de sus hijos, de su salud y de bienes materiales, sí sus riquezas.

Porque en medio de tragedias o condiciones de esa magnitud y para algunos de menor escala, surgen comentarios, expresiones que debería jamás haber encontrado un vocero, un micrófono, no debió de haberse mencionado, ya que podría manifestarse en blasfemia, irreverencia al Supremo Dios.

Alguien diría, pero, debido al gran dolor, el hecho de estar apesadumbrado, cualquier cosa puede escapar, no intencionalmente.

Considere que todo cuanto se expresa en aquel momento va directamente dirigido al Santo Dios. Un simple mortal, un finito fuera de lugar con el Infinito.

Aquella actitud es como tomar una posición de tú a tú, con quien es el Autor de sus días. ¿Puede o debe contender el hombre con su Dios? Sí, responde la ignorancia en su manifestación plena, en su rebeldía obstinada, y en su irreverencia con el sello de aprobación del infierno. Y el no, que procede del sabio, que entiende su posición ante la sabiduría, temor santo o reverencia a Dios.

¿Qué disputa con el Señor es sostenible en su corte? Ninguna.

Por esa razón es que Job, ante todo lo sucedido, frente a Dios, toma la postura de los sabios ante aquello que el Señor hace o permite.

·        Job 4:4 Yo soy vil, ¿Qué te responderé? ¡Me tapo la boca con la mano!

El silencio, el no comentar es el mejor camino a seguir en los hechos o lo que permite el Creador que toque o alcance la vida de sus santos.

Es importante dejar claramente sentado, que por más horrendo que algo fuese, permitido por el Hacedor, algo hermoso de ello brota.

¿Por qué? Porque nada hace el Señor para restar a su gloria, para alejar o hacer daño a sus hijos.

·        Job 40:8- ¿Invalida tú también Mi juicio? ¿Me condenarás a Mí, para justificarte tú?

·        40:9- ¿Tienes tú brazo como el de Dios?

Dentro de esos caminos insondables de Él, indecibles, algo está y ha hecho para glorificarse, para que su nombre sea exaltado y por los suyos adorado; y para bendecir ciertamente a los suyos.

Después de lo que atravesó Job, el Señor bendijo el postrer estado más que el primero. Y le añadió a sus días de vida ciento cuarenta años.

Cualquiera que fuese la situación o la condición de cada cual de aquello que Dios haya permitido por sus razones santos, habrá más para usted, y le dará el tiempo que determine para disfrutar de su bendición.

         Jamás la expresión con Dios y hacia El podrá ser mira lo que perdí. Lo que ciertamente será, lo que ganó, lo que se multiplicó, lo que representará una gloria a Dios por su misericordia y su fidelidad.

 

ENTENDIDO Y AVISADO (¿ESCLAVIZADO A TECNOLOGÍA?)

  

En varias ocasiones las noticias han mostrado cómo jóvenes han dado muerte o han agredido a docentes por haberles decomisado ya sea el teléfono inteligente o celular de último modelo. Al igual como han arrollado a padres y abuelos por la prohibición del uso en dado momento.

El mal no radica en el medio de comunicación, sin embargo, lo que muchos harían para la obtención de ello (endeudarse, dineros destinados para el hogar invertidos en tecnología sin importar el daño provocado en otras áreas).

·        1 Pedro 4:7-11 Mas el fin de todas las cosas se acerca: sed pues templados, y velad en oración.

Es fascinante mirar el sistema del mundo, todo el materialismo, posesiones. Todos con un afán de llenarse con todo y cualquier cosa que la publicidad exhibe como una respuesta a una mejor forma de vida y felicidad. Y muchos en persecución de ella venden sus almas para lograr alcanzar aquello.

No se tiene que ser un teólogo o un docto, para percatarse quién está detrás de esta farsa y riqueza pervertida; que en persecución de ella almas ya han estrenado el infierno.

Todo meticulosamente acondicionado. Es igual a los mensajes de publicidad, todo hecho con un toque de perfección; cuando en realidad está repleta de flagelos que sólo mentes y ojos alertas han aprendido a evitar.

Todo se ve hermoso en el escaparate, pero la realidad muchas veces es otra. Así está estructurado el mundo (cosmos), así lo ha preparado el enemigo. Fama, dinero, posesiones; deleites y perversiones, es el último grito del enemigo que pronto será silenciado; no sin haber logrado engañar a tantos que se han negado a aceptar la verdad. Aún los electos, sin la debida sobriedad podrán ser engañados. Por ello es que advierte la Palabra, que los últimos días, el mal aumentará y no se presentara como mal (jamás el ladrón se identifica, sólo se siente su impacto), y sólo es a través del Espíritu de Dios trabajando a través de nuestra obediencia o sometimiento que obrara a través de los medios de “estar velando y orando”.

Será de beneficio que examináramos que implica estar velando. Para velar se necesitan los ojos o los sentidos en posición de alerta (aún esto es aplicable a los no videntes), mantenerse despierto (no cesando de orar), porque ciertamente el mal está acechando.

·        Salmo 63:6…cuando medite en ti en las vigilias de la noche.

En este versículo el énfasis reside en meditar en vigilias (madrugada o altas horas en que normalmente reside propiamente el sueño). De madrugada buscando al Señor (Salmo 63:1).

La suma de todo cuanto nos rodea, de manera indiscutible nos indica que el fin de todo cuanto se conocía se acerca, está próximo, está por detonar en cualquier momento.

Tenemos que afirmar nuestros corazones (convencidos, resueltos; echando fuera dudas, confusiones, ambigüedades), la venida del Señor esta cerca (Santiago 5:8). Las señales lo indican como lo declara la Palabra, el mal aumenta (Mateo 24:12).

Mantengámonos firmes no dejándonos influenciar en nuestra manera de pensar, no os conturbéis o perturbéis (alterar), ni por el espíritu, ni por la palabra… el día del Señor está cerca (2Tesalonisenses 2:2).

Todo le es lícito al creyente, pero, dice la Palabra todo no conviene (1Corintios 10:23). Si por cualquiera razón usted se percata que está encadenado a la tecnología o que estaría dispuesto a gastar cualquiera suma para adquirir el último modelo, sepa usted que está esclavizado a las tendencias de este mundo.

Hay una ordenanza, y viviendo conforme a ello, vivirá en libertad y no volverá a estar esclavizado a este mundo.

·        1 Tesalonicenses 5:21- Examinadlo todo; y retened lo bueno.

 

LA VIDA TIENE UN MÁS ALTO VALOR

  

Hubo una persona sumamente rica que su estado de salud se había deteriorado, y con todas sus riquezas, los mejores médicos que el dinero le podía costear, no lograban cambiar su estado. Algunos de sus allegados hicieron saber que, en algún punto de su descenso de la vida, expresó que daría todas sus riquezas con tal de poder continuar con vida.

Y lamentablemente es así con algunos, no agradecidos con la vida que el Señor les ha concedido y con buena salud, se quejan y lamentan todo aquello que no poseen.

Cuán importante es aprender a estar gozosos con lo que brinda el Señor, así tendrá un mayor y mejor aprovechamiento al tiempo que el Creador le extiende. No estará viviendo preguntando dónde está esto o aquello, empero, vive agradeciendo al Señor por todo cuanto le ha dado y por lo que hará.

 

Lucas12:

·         12:22- Dijo luego a sus discípulos: Por tanto os digo: No os angustié por vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis.

·        12:23- La vida es más que la comida, y el cuerpo más que el vestido.

Todo realmente va en proporción a la evaluación en la métrica espiritual, cuando se valora la vida conforme a lo material, siempre habrá inconformidad, siempre habrá quejas, siempre habrá lugar para dejar sentado que algo hace falta.

Mas el Señor dejó establecido que la manera en que se valoran las cosas es errada, ya que se le adjudica un sobrecosto a aquello que es efímero, pasajero; empero, la vida que es la posesión más cara que se posee, es la que menos se aprecia o se atiende de manera sabia.

Es importante considerar algunos hechos que se desarrollan al que muchos no se detienen a examinar.

1.    No intercambie salud o bienestar físico, emocional, espiritual, por lo material.

2.      La angustia y el afán son asesinos silenciosos. Son ladrones de todo aquello que le corresponde al Señor.

3.      La preocupación no es un acto de fe ni dependencia de Dios. Es su entrada a desórdenes o enfermedades emotivas que se pudo evitar o que nunca fuese una realidad.

4.      Una vida en esperanza, siempre encontrará la salida.

5.      Una vida valorada se extiende y Dios lo bendice.

6.      No valore lo menos de la vida, por el más que Dios le ha dado.

7.      Obtenido aquello en su angustia y ansiedad, ha enterrado la mejor parte del tiempo que se le ha entregado.

8.      Si la preocupación resuelve, no deje de intensificar el proceso. De no ser así, ¿Por qué insiste en apoyarlo?

 

Habiendo dicho Jesús, que la vida es de más alto valor que las posesiones, está dejando trazado el camino en la que no se tendrá decepciones o contrariedades en el sentido de haber depositado su mayor inversión en aquello que es pasajero.  Ahora bien, teniendo ya las directrices para poder avanzar de manera sabia, responsabilidad de todo aquel que decida ir en dirección contraria. Empero, de cuánta bendición resulta hacer uso de los recursos que permita navegar de manera tranquila y evitando embestidas.

¿Quién teniendo oportunidad para evitar va al encuentro de desastres? ¿Quién teniendo las señales de evitar prosigue? ¿Quién habiendo oído la voz de alerta ignora?

Únicamente aquellos que han dispuesto escalar en las áreas de peligro aun ante todo cuanto se ha dicho, de Aquel que todo conocimiento posee y trazó sendas de sólo bien para todo hombre.

Valore su vida, manténgala en la escala que merece y en la que debe de estar, no habite con los necios, que han desperdiciado lo más importante para luego siquiera poder disfrutar de aquello que acumularon y que forzosamente tendrán que dejar o abandonar.

 

LAS EVIDENCIAS DEL ESPÍRITU DE DIOS (LOS FRUTOS DEL ESPÍRITU)

  

Por un largo tiempo ya formaba parte del pueblo de Dios, sin embargo, para aquel, como para muchos otros, las evidencias de los frutos del Espíritu del Señor no eran evidentes en sus vidas, pero, para este creyente todo estaba en orden. ¿Alguno se asemeja al personaje?

No fue hasta el momento que estuvo ante una situación dada en que realmente pudo ver su poca semejanza con todo lo allí recopilado y brindado por el Espíritu. Y después de décadas viviendo en total error de conducta, proceder, el Señor lo pudo instruir en esas áreas descuidadas, y por ello, nada en su testimonio daba evidencia de una vida transformada por Jesús. Si embargo, cuando se dispuso o procuró representar a su Dios en todo, fue un nuevo inicio. Repudió todos esos años que desperdició en total ignorancia espiritual y de confusión para muchas vidas.

¿Es evidente en su vida los frutos del Espíritu de Dios?

·         Gálatas 5:22, 23- Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,

·         5:23- mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

Los frutos del Espíritu, son la evidencia de lo que hace el poder de Dios en una vida transformado, controlado por su Espíritu.

Es una vida que va en dirección contraria a todos los rigores o tendencias de la carne, es dejar el yo y permitir que Cristo sea. No es una imposición, es una sumisión, queriendo esto decir que el yo no antepone su forma de ser, permite que el Espíritu de Dios haga esa obra en usted.

Los frutos del Espíritu no es algo que tenga que buscar, desde el momento que cede su vida o devuelve su vida a Dios, ya es una realidad en usted. El problema radica en que muchos no lo permiten florecer, tener el control.

Las evidencias del control de los frutos del Espíritu:

Amor, esta es la naturaleza del Señor, los que a Él pertenecen, lo reciben, y lo tienen que esparcir con todos por igual. Y aquel amor que comparte no es en su capacidad, es lo que ha recibido, y porque de Él procede aquello se tiene que impartir.  

Este fruto es el inicial, ya que estando bajo esta cobertura gloriosa del amor del Creador, usted sólo podrá a través de ese fruto que deposita en su vida, desarrollar más productos que evidenciarán su obrar en usted.

El gozo siempre es el dominante, aunque haya contrariedades, no porque se viva en negación, empero, porque se vive siempre en esperanza.

La paz está en tono siempre agudo, porque aún en los disturbios, aquello no es lo que tendrá la última palabra, es el poder de Dios el que controla.

Paciencia siempre es la respuesta en condiciones que resultarían fácilmente intolerantes, porque ciertamente esto es lo que ha recibido y recibe todo creyente, ¿Cómo descuidar o no brindar aquello que su Señor le ha dado y al igual extendido?

Benignidad, es que la benevolencia, clemencia siempre está presente en la agenda de Dios para con su pueblo, esto tiene que fluir porque de Él lo ha heredado; provisto de Él está, no hay que buscarlo.

Bondad, esto se transmite a todo y cualquier hombre, porque esto es lo que permite que todos bebamos de la misericordia de Dios.

Fe, es lo que sostiene todo cuanto hace el creyente para complacer al Señor, ya que sin ella nadie podrá agradar a su Dios.

Mansedumbre, la ira no es jamás un camino de sabiduría, la blanda respuesta es de aquellos que buscan no provocar contiendas, empero, buscar los medios para resolver de manera sensata y justa cualquiera que fuese la diferencia.

 

Templanza, moderación o mesura es la vía imperante para el creyente. Excederse en esto o aquello no es lo propio, lo que genera bendición; empero, todo lo contrario, dejaría un manifiesto de desequilibrio en las normas que rigen aquella vida.