Después de haber orado y encomendado todo al Señor,
precisamente ese día, el comerciante fue informado de un trágico fuego que
estaba azotando su negocio. Al llegar lo contempló con suma tranquilidad, alguien
se le acercó y le hizo saber, no puede entender esa paz con lo que contemplas
todo cuanto acontece. A lo que el empresario le responde, este día yo le
entregué todo al Señor, y ya que es de Él, que haga lo que establezca con ello.
Y por esa confesión de confianza y testimonio para con otros, el Señor lo bendijo
grandemente y para la gloria de Dios el negocio está floreciente, reconstruido
en su totalidad. Este creyente no
disputó con su Hacedor, descansó en Él y su santa voluntad. ¿Y usted?
·
Job 40:2- ¿Es sabiduría contender con el
Omnipotente? ¡Responda a esto el que disputa con Dios!
Esta fue la
pregunta que le hizo el Creador a Job, en medio de las pérdidas de sus hijos,
de su salud y de bienes materiales, sí sus riquezas.
Porque en
medio de tragedias o condiciones de esa magnitud y para algunos de menor
escala, surgen comentarios, expresiones que debería jamás haber encontrado un
vocero, un micrófono, no debió de haberse mencionado, ya que podría
manifestarse en blasfemia, irreverencia al Supremo Dios.
Alguien
diría, pero, debido al gran dolor, el hecho de estar apesadumbrado, cualquier
cosa puede escapar, no intencionalmente.
Considere
que todo cuanto se expresa en aquel momento va directamente dirigido al Santo
Dios. Un simple mortal, un finito fuera de lugar con el Infinito.
Aquella
actitud es como tomar una posición de tú a tú, con quien es el Autor de sus
días. ¿Puede o debe contender el hombre con su Dios? Sí, responde la ignorancia
en su manifestación plena, en su rebeldía obstinada, y en su irreverencia con
el sello de aprobación del infierno. Y el no, que procede del sabio, que
entiende su posición ante la sabiduría, temor santo o reverencia a Dios.
¿Qué
disputa con el Señor es sostenible en su corte? Ninguna.
Por esa
razón es que Job, ante todo lo sucedido, frente a Dios, toma la postura de los
sabios ante aquello que el Señor hace o permite.
·
Job 4:4 Yo soy vil, ¿Qué te responderé? ¡Me tapo la
boca con la mano!
El
silencio, el no comentar es el mejor camino a seguir en los hechos o lo que
permite el Creador que toque o alcance la vida de sus santos.
Es
importante dejar claramente sentado, que por más horrendo que algo fuese,
permitido por el Hacedor, algo hermoso de ello brota.
¿Por qué?
Porque nada hace el Señor para restar a su gloria, para alejar o hacer daño a
sus hijos.
·
Job 40:8- ¿Invalida tú también Mi juicio? ¿Me
condenarás a Mí, para justificarte tú?
·
40:9- ¿Tienes tú brazo como el de Dios?
Dentro de
esos caminos insondables de Él, indecibles, algo está y ha hecho para
glorificarse, para que su nombre sea exaltado y por los suyos adorado; y para
bendecir ciertamente a los suyos.
Después de
lo que atravesó Job, el Señor bendijo el postrer estado más que el primero. Y
le añadió a sus días de vida ciento cuarenta años.
Cualquiera
que fuese la situación o la condición de cada cual de aquello que Dios haya
permitido por sus razones santos, habrá más para usted, y le dará el tiempo
que determine para disfrutar de su bendición.
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