Hubo una persona sumamente rica que su estado de
salud se había deteriorado, y con todas sus riquezas, los mejores médicos que
el dinero le podía costear, no lograban cambiar su estado. Algunos de sus
allegados hicieron saber que, en algún punto de su descenso de la vida, expresó
que daría todas sus riquezas con tal de poder continuar con vida.
Y lamentablemente es así con algunos, no agradecidos
con la vida que el Señor les ha concedido y con buena salud, se quejan y lamentan
todo aquello que no poseen.
Cuán importante es aprender a estar gozosos con lo
que brinda el Señor, así tendrá un mayor y mejor aprovechamiento al tiempo que
el Creador le extiende. No estará viviendo preguntando dónde está esto o
aquello, empero, vive agradeciendo al Señor por todo cuanto le ha dado y por lo
que hará.
Lucas12:
·
12:22- Dijo luego a sus discípulos: Por tanto
os digo: No os angustié por vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué
vestiréis.
·
12:23- La
vida es más que la comida, y el cuerpo más que el vestido.
Todo realmente va en proporción a la evaluación en
la métrica espiritual, cuando se valora la vida conforme a lo material, siempre
habrá inconformidad, siempre habrá quejas, siempre habrá lugar para dejar
sentado que algo hace falta.
Mas el Señor dejó establecido que la manera en que
se valoran las cosas es errada, ya que se le adjudica un sobrecosto a aquello
que es efímero, pasajero; empero, la vida que es la posesión más cara que se
posee, es la que menos se aprecia o se atiende de manera sabia.
Es importante considerar algunos hechos que se
desarrollan al que muchos no se detienen a examinar.
1. No intercambie salud o bienestar físico,
emocional, espiritual, por lo material.
2. La angustia
y el afán son asesinos silenciosos. Son ladrones de todo aquello que le
corresponde al Señor.
3. La
preocupación no es un acto de fe ni dependencia de Dios. Es su entrada a
desórdenes o enfermedades emotivas que se pudo evitar o que nunca fuese una
realidad.
4. Una vida en
esperanza, siempre encontrará la salida.
5. Una vida
valorada se extiende y Dios lo bendice.
6. No valore
lo menos de la vida, por el más que Dios le ha dado.
7. Obtenido
aquello en su angustia y ansiedad, ha enterrado la mejor parte del tiempo que
se le ha entregado.
8. Si la
preocupación resuelve, no deje de intensificar el proceso. De no ser así, ¿Por
qué insiste en apoyarlo?
Habiendo
dicho Jesús, que la vida es de más alto valor que las posesiones, está dejando
trazado el camino en la que no se tendrá decepciones o contrariedades en el
sentido de haber depositado su mayor inversión en aquello que es
pasajero. Ahora bien, teniendo ya las directrices para poder avanzar de
manera sabia, responsabilidad de todo aquel que decida ir en dirección
contraria. Empero, de cuánta bendición resulta hacer uso de los recursos que
permita navegar de manera tranquila y evitando embestidas.
¿Quién
teniendo oportunidad para evitar va al encuentro de desastres? ¿Quién teniendo
las señales de evitar prosigue? ¿Quién habiendo oído la voz de alerta ignora?
Únicamente
aquellos que han dispuesto escalar en las áreas de peligro aun ante todo cuanto
se ha dicho, de Aquel que todo conocimiento posee y trazó sendas de sólo bien
para todo hombre.
Valore su
vida, manténgala en la escala que merece y en la que debe de estar, no habite
con los necios, que han desperdiciado lo más importante para luego siquiera
poder disfrutar de aquello que acumularon y que forzosamente tendrán que dejar
o abandonar.
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