domingo, 9 de marzo de 2025

NO LE CONCEDA AVANCE AL ADVERSARIO

 

Hay quien no desea atravesar pruebas, contrariedades, y obstáculos que de tanto en tanto se presentan, y muchos están propensos a renunciar o preferirían la muerte que tener que estar en adversidades. Mientras se esté en este plano humano, se tendrá que a travesar lo mencionado, y en medio de ello, usted recibirá la salida que el Señor le ha preparado a todo aquel que Él cree, nada hay más allá de lo que usted podrá y puede a través de Él salir airosos o más que vencedor.

·         Hebreos 12:3 Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar…

 Podremos cansarnos en el camino, porque nuestra frágil naturaleza tendrá que enfrentar aquello. Cansarnos de laborar, agotamiento físico, pero, no de jamás lugar al agotamiento espiritual. Esto es, laborando para el Señor en el talento o el don que nos ha entregado.

Cada día que esté en este plano humano, recibirá nuevos ataques que el enemigo de nuestras almas ha trabajado incansablemente para lograr hiriendo a todos cuanto pueda con sus artimañas. Sí, ciertamente incansablemente labora con algo más depravante, más denigrante; algo más sutil, más conspicuo. Algo más oculto que sólo los efectos sean palpables después de aquella herida mortal. Incansable, insaciable es el adversario.

Empero, el creyente, ¿En cuántas instancias manifiesta en su actuar o proceder para algunos esta realidad? Probable es que no lo anuncie, sin embargo, allí está casi palpable por su fe que está casi por desmayar o darse por vencido.

Teniendo todo a su favor espiritualmente, ¿Cómo considerar entregar o renunciar a la encomienda del Señor?

Ha estado trabajando para el Señor, en esta su carrera de fe; sí habrá caminos borrascosos, peñascos; temblores, maremotos. Habrá tantos elementos que se presentarán para hacernos retroceder y decir no puedo más.  Cediendo así al enemigo terreno que nunca tuvo acceso, mas, por el desmayo, le ha permitido avanzar.

En aquella carrera espiritual, el adversario siempre estará para tratar de lograr vencer, desanimar a todos cuanto pueda.

Habrá dolores mientras se participa en esta carrera de fe, empero, no se retire de la carrera. Todo cuanto ocurra en la marcha es parte de la actividad espiritual. Es parte natural del proceso, ya que a través de cada uno de los obstáculos que se presentan es para que, al rebasarlos, pueda seguir avanzando hacia el glorioso final, en donde la meta ha sido establecida, el cual es llegar aprobado por el Señor.

Si alguna pérdida haya habido en la carrera, es el hecho de haber dejado a su opositor atrás con aquello que intentó obstaculizar, y para la gloria de Dios, la pérdida lo ha sufrido él.

Cansancio físico, agotamiento corporal es de esperar por laborar, pero, cansancio espiritual es por haber permitido filtración de aquello que únicamente tuvo una función, el cual fue detenerlo, hacerlo renunciar. La finalidad del adversario con todo cuanto hace, es para que el mal pueda seguir su curso con menos oposición.

Una vida cansada espiritualmente es una puerta abierta, para que el enemigo pueda entrar y actuar como si tuviese derecho donde no tuvo con anterioridad oportunidad. Y arremeterá con toda violencia, ya que su presencia allí no es para apoyar o nutrir, para que restablecido se pueda retornar a la carrera. Su finalidad es con un sólo propósito, el de poder dejarle tan afectado que no pueda volver y ser de oposición para su reino que trata de instalarse y destruir cuantas vidas le es posible.

Una vida cansada y desmayada no es de peligro para el diablo y sus demonios, a ese punto tristemente te has convertido hasta cierto punto en su aliado. Ya que a esas vidas que pudo en su actividad influenciar e impactar, han quedado ahora expuestos a mayor oscuridad, más destrucción debido a alguien que se negó a proseguir. Todos estamos expuestos a vidas, que posible es que nadie hubiese posiblemente influenciado como a bien Dios lo habría permitido con su persona.

Desmayar es ceder terreno, desmayar es decir que le ha relegado al adversario aquello que usted es responsable ante Dios.

Todos los días el enemigo de sus almas observa en la senda a un creyente en su fe correr, mas, al él mirar y no verle en esa carrera espiritual, le da oportunidad para golpear con todo cuanto él pueda, para asegurar que de allí no se levante y no pueda seguir avanzando.

Sin embargo, Dios en su Palabra le hace saber que si en la carrera de la fe, usted mantiene o ha depositado todo sobre el Señor, Él correrá dentro de usted y juntamente con usted y por todo aquel que en Él cree.

¿Qué es lo que se podría atravesar en donde no podrá manifestar que cualquiera que fuese aquella aflicción, por amor a Él, por su gracia y poder en usted, podrá seguir corriendo?

Examinemos la voz de aliento del Señor, cuando se está por aquello que pareciera que es un valle imposible de cruzar:

·         …te mando que te esfuerces y seas valiente. (Josué 1:9)

·         …esforzaos…los que esperáis en Jehová. (Salmo 31:24)

Todo esto será posible, será y es realidad porque Él estará y está con usted, usted no enfrentará nada sin su Salvador.

·         Mateo 28:20- …enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario