En la vida militar
usted recibe ordenes de su superior, cualquier contra orden usted no lo atiende
si no procede de la fuente oficial.
Cuando ya se ha oído
del Señor, tocante a alguna obra, proyecto; no hay ninguna otra voz que
necesite ser atendido, porque del Supremo ya se escuchó.
Aun en lo bueno que
se escucha, aun en la ayuda que se brindada, si estas no se ajustan a los
específicos del Señor, no deben ser atendidas, son estorbos bien intencionados.
Hay ocasiones en que son
creados situaciones, conflictos y tragedias, por desobediencia a la voz del
Señor tocante a algo expresamente hacia su persona.
Axioma: Cuando el
Soberano, les da una revelación conforme a instrucciones para su vida ya sea
esto para aquel momento o para que rija su forma de vida, aquello no se puede
alterar, no hay ningún otro mensaje indirecto que lo pueda cancelar o alterar
lo que debe regir.
Cuántos no estarán en
conflicto con el Señor, con sus existencias por haber acomodado algo más a lo
que Él indicó en forma directa a aquella vida. Nada tendrá que ver otras voces,
aunque estas procedan de otros temerosos del Señor.
Puede haber voces muy
bien intencionadas, pueden presentarse excelentes sugerencias. Empero, si las
voces que se escucha contradicen lo que ha dicho Dios en su encargo, lo que te
confió, hasta allí la conversación debe de llegar. Por el momento aun ese
hermano por ese instante es su enemigo, es su piedra de obstáculo, es la
tentación en el camino.
Axioma: Jamás la
desobediencia trae consigo el desenlace que se anhelaba, lo que hace es darle
muerte a lo que pudo ser.
La bendición siempre
consistirá en obedecer a Dios, seguir los detalles que ha encargado para cada
vida. La orden a Noe fue construir un
arca, no un submarino.
Sea fiel a la visión
que el Señor le ha dado. A la iglesia, al ministerio, al negocio, a la forma de
vida que ha puesto a su encargo; cualquiera voz que declare lo contrario, no
debe ser en lo absoluto atendido o considerado.
El Hacedor ha dado
toda instrucción a través de su Palabra, nada hay resuelto a su criterio,
cuando todo no se ajusta a la medida dada, la pesa no está balanceada.
Si el Creador le ha
hecho entender que construya una casa, no trate de construir un castillo,
porque su provisión es para la casa.
Si le ha advertido o
señalado que desista de un proyecto, aunque viniese ayuda en el mismo momento,
la voz de Dios ya ha sido dada.
Debe de haber un
gracias, pero no gracias, ya el Hacedor, me ha hablado.
Todo contrario a lo
que dice o revela el Señor, tiene que ser desechado, si quiera considerado o
tolerado.
A la voz de Jehová
marcharemos, nos detendremos; construiremos o destruiremos, bendeciremos o
maldeciremos. Es a la voz de Dios la dirección de todo hombre en Él habitando,
es a lo que está escrito, no nada añadido. Si algo suena similar a la Palabra,
es su obligación verificar que sea la Palabra dada por el Autor.
Cualquier voz por mas
bien intencionada que fuese, pero, contradice lo que establece el Señor, cómo
si quiera atenderlo, cómo si quiera considerarlo. Las ovejas del Señor escuchan
una sola voz, la de su Pastor.
·
Gálatas 1:8- Mas
aun si nosotros o un ángel del cielo os anunciare otro evangelio del que os
hemos anunciado, sea anatema (maldito).
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