miércoles, 30 de noviembre de 2022

LAS PRUEBAS SON INEVITABLES (LO ACERCAN AL SEÑOR)

  

Hubo un creyente que estaba atravesando cualquier cantidad de pruebas en su vida y no deseaba tener que estar en una posición como esa, sin embargo, fue recordado que sólo aquellos que reposan en una tumba son los libres de pruebas.

Nadie presenta argumentos en momentos de bien, tratando de impedir que aquello se efectúe o continúe; nadie está en sorpresa como si fuese algo que no debería de estar en su camino.

Todo se acepta de tal manera que la felicidad no se puede ni contener. Y las celebraciones, y los viajes, y los planes, y los compromisos, y las inversiones. Claro que es algo que celebrar, esto es perfecto y se debe de dar el mejor aprovechamiento, el mejor uso posible. Nadie está en contra de progreso, beneficios.

Pero, dentro de esta estructura humana, dentro de las fronteras de la vida, también se presentan y se presentarán los momentos de pruebas, y en instancias severas. Sin embargo, de una forma u otra pareciera que hay un olvido que la Palabra de Dios siempre ha puesto a los suyos en alerta, siempre revela sus planes a su pueblo, está registrado. Mayormente el problema radica en que muchos no leen la correspondencia del Señor que se les ha enviado y sin lugar a dudas entregado.

a. Sorpresa no debe haber por las pruebas que se ha de atravesar, no es nada del cual se debería extrañar.

·        Amados, no os sorprendáis del fuego de la prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciera.

·        Al contrario, gozaos por canto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría (1 Pedro 4:12, 13).

Ahora bien, si mientras se está en ese fuego de pruebas, no se es culpable de lo que está aconteciendo debido a pecados o faltas, tiene preparado el Señor para usted la salida, el momento de cese de fuego del enemigo o adversario.

Igual hay que recalcar en esta misma temática, que, si padece como cristiano, debido a una vida desarrollada en integridad, gócese y glorifique al Señor por ello, no se sienta avergonzado.

·        1 Pedro 4:16- pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello.

 

Pero, las bendiciones siempre estarán presentes, están presentes; siempre el Señor se goza en bendecir a los suyos, no hacerlos sufrir. Como determina su Palabra sus planes son de bien, para hacer que se crezca, no que decline. Empero, en medio de las bendiciones, también se presentarán pruebas, mas, el Padre de amor tiene su gracia y bondad preparado para aquellos momentos.

Realmente toma madurez espiritual confrontar el día a día con la certeza que, procediendo en el temor santo, habitando en la fe, se ha de confrontar diversas situaciones para fortalecer su vida espiritual y acercarle más a su Dios. Ya que nada que el Señor envía o permita es para distanciarlo de Él, es todo lo contrario, las pruebas crean mayor dependencia de su Hacedor. Ya que alejados de Él nada podrán hacer, no podrán vencer, ya que todo depende de la fortaleza que sólo se recibe y es enviado por Él para que usted confronte su recorrido en esta vida.

 

martes, 29 de noviembre de 2022

AQUEL QUE VIVE EN EL ERROR ESTÁ EN EL LUGAR QUE HA CONSENTIDO

 

Errores, es lo que hacemos de ello lo que sorprende en ocasiones, ya que aún con la señal de contingencia o eventualidad hay aquellos que deciden continuar, avanzando más y más a lugares nunca planeados, pero, lo han arriesgado aceptar y hacerlo su forma de vida.

Al igual para algunos resultó un llamado a despertar y tomar nota de no volver a incursionar y evitar recorrer en las mismas pisadas en las que fueron conducidos a descalabros.

El haber hecho una inversión en una mala decisión es una posibilidad que se ha vivido, sin embargo, allí aún continuar es un lugar que se ha decidido vivir.

Los entrenadores, apoderados, dueños de equipos, boxeadores y cualquier otra disciplina en el deporte, a través de revisiones minuciosas tratan y muchas veces logran superar los descuidos anteriores, la subestimación al oponente o de la manera en que ellos podrán no volver a la misma ejecución que les propinó o diera como resultado que perdieran o fuesen vencidos.

Por un juego o deporte, van y agotan todos los medios, van a cada extremo para cerrar toda apertura o brecha que conllevaría al mismo desenlace o final que anteriormente sufrieron. Y aunque los resultados en instancias no se obtienen como se esperaba, continúan estudiando y analizando todos los recursos para no volver a errar, más bien superar.

Hay tantos que descansan en este viejo proverbio, “errar es de humanos”. En retórica o argumentación que se declararía, aquel que vive en el error, está en el lugar que ha aceptado.

Hay algunos logros y descubrimientos que surgieron gracias a un error en medidas, mezclas, diseños. Aquí el hecho es que se alineó otra oportunidad.

Si su intención nunca fue estar en el lugar en que ha estado o en la que se encuentra, ¿Por qué la permanencia?, ¿Ha cambiado de opinión y valores? o ¿Está en la verdad que siempre presente estaba en su interior y ahora se ubicó?

Hay grandes compañías de autos en donde se les ha presentado piezas defectuosas, error en producción, empero, no permanecen con los brazos cruzados, toman medidas necesarias para recuperar y reemplazar toda pieza o descontinuar los que han representado peligro de muerte.

Todo el esfuerzo es porque la seguridad de los conductores y pasajeros depende de ello, y la seriedad e imagen en la producción de la compañía deja al igual un precedente. ¿Cuál será la efigie o perfil que estaremos inscribiendo muchos en las mentes y corazones de los demás en base a las acciones? ¿Interés, seguridad, compromiso, integridad, confianza?

Una vida pudo haber emitido una señal, una palabra, acción, conducta que no tuvo que ser, sin embargo, se dio lugar. ¿Cuál será la siguiente acción? De no haber un cambio, este era el depósito que se mantenía oculto en algún lugar.

a.      ¿Quién puede discernir sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos (Salmo 19:12).

Discernimiento es entendimiento, inteligencia. Discernir es comprender, entender.

Ahora bien, donde hay discernimiento no se faculta o se le da poder a la maldad, esta se mantiene reprimida o simplemente no se motiva, no se emplea. Podría ser o pudo haber un camino tomado, empero, aquel que lo posee, esto es discernimiento, no escoge permanencia en ello. Ya que el entendimiento es aplicado y la inteligencia es el que da la respuesta.

Resulta tan controversial cuando permitimos que necedad anteceda y preceda la reunión o enfrentamiento, contradiciendo así lo que realmente se es, o se ha decidido ser.

Esto se asemeja tanto a personas que van hacia el puesto de frutas y después de una revisión o inspección exhaustiva, terminan escogiendo las frutas en camino a deterioro. Ironía, inconcebible, lamentable es o sería la triste realidad.

 

b.      ...la necedad está colocada en grandes alturas... (Eclesiastés 10:5)

Esto es lo que se hace o en lo que se convierte el error cuando no se le ha dado terminación, cuando se le permite incrementar y ocupar cargos y desempeños que nunca se debió.

 

c.      Una vida en errores no disminuye, incrementan los males; se intensifica la carga. Es que el mal se nutre de aquel hombre al que tiene por su presencia secuestrado, ya que el objetivo es dejarlo deshabilitado de todo recurso de bien para su propia existencia. Y prosigue el marchante avanzando hacia la penumbra, ya que no habrá luz en la estancia escogida.

¿Quién en alta velocidad de ira, deleites y placeres está atendiendo las señales de advertencia, de peligro, desastre?

Aunque se esté propensos a tropezar, no significa que se tenga que tropezar. Aunque se esté inclinado o expuestos a errar, no se hace del error una norma de vida. Considere que desde el momento que usted se ha percatado de que hubo un error en una transacción, usted se allega al lugar y busca de ellos la corrección. ¿De cuánto valor tiene para su vida, el no emitir o evitar erratas?

·        Amados hermanos míos, no erréis (Santiago 1:16).

La vida presentará errores, el creyente no hace una práctica de ella. Y al momento en que se incurre en aquello que no se debió, la tendencia inmediata debería o debe de ser la corrección de aquello que se despliega, detener su curso para que no lo sobrecoja.

 

sábado, 26 de noviembre de 2022

DIOS HABLA CON TODO HOMBRE ¿LO ESCUCHA? (ESTÉ DONDE ESTÉ ÉL LE HABLA)

  

Un joven en el recorrido de su juventud y selección, no atendió al llamado de su madre. Él la escuchó, consideró sus palabras y luego lo puso a un lado y prosiguió como si nunca la había escuchado. Los frutos de su desacierto en aquello lo lamentan hoy, sin embargo, ya es un hombre lleno de años ante lo que tempranamente pudo evitar.

Esto se iguala a lo que por siglos ha estado desarrollándose en este plano humano, en donde el hombre ha estado ignorando la voz del Supremo y han sumergido en cualquier cantidad de creencia y prácticas totalmente destructivas, pecaminosas, porque han elegido desatender lo que el Todopoderoso les ofrece.

Dios nos habla de tantas maneras, el hecho real es si está escuchando o desatendiendo. ¿Está realmente atento? ¿Está ciertamente en proximidad que le permitirá escucharlo y con la disposición de obedecer?

Se espera de Él, pero, cuando habla a la conciencia, a las emociones, circunstancias, ¿Dónde realmente está situado o ha ubicado lo que le ha revelado?

Escuchar de Dios siempre implica acción, siempre implicará estar avisado o velando. Aún en su actividad que en nada lo honra o lo glorifica a Él, se comunica para extenderle la oportunidad de ser liberado de su condición de mal en la cual se encuentra.

Dios está hablando, habla a través de eventos que en instancias atraviesa el mundo o en lugares vecinos, allí en el lugar que habita. En circunstancias que llaman imprevistas, enfermedades que para algunos de no ser así no lo atenderían. El Señor no desaprovecha ninguna circunstancia para extender una oportunidad al hombre para volverse a su Dios.

Para otros podría representar pérdidas de vidas, posesiones, relaciones; ahora logra su atención, porque se ha despejado aquello que de una forma u otra se había antepuesto a su Creador.

¿Son necesarias las tragedias para lograr que numerosos presten oídos a la voz de Dios? Para muchos después de una gran sacudida, el despertar hacia su Hacedor se hace una realidad en sus vidas.

Hay aquel que el Señor logra su atención en un simple susurro, un llamado, y listos están para atender, hacer el cambio y servir.

Hace pensar cuando se era niño, al primer llamado de los padres, muchos de inmediato atendían. Para otros era, llamar y llamar, y llamar. ¿Acaso no los oían? Desde luego que sí, empero, aquello que hacían resultaba con más importancia, el terminar para luego atender.

Y, en consecuencia, castigos, ya sean corporales o suspensiones de aquello que más era del agrado en aquel tiempo en que crecía, se desarrollaba.

Con las consecuencias que se experimentó, se vivió, ¿Se habrá aprendido algo en relación al no acatar o atender al llamado? ¿Se habrá logrado despertar en aquel con la disciplina que realmente fue necesario? Para algunos resultaría un definitivo sí, para otros su forma de vida es la respuesta contundente de lo contrario.

A tantas voces se atienden, más aquellas que hacen uso de aquello que a muchos entretiene y definitivamente tienen su atención. ¿Alcanza escuchar la voz de Dios o es esa que no tiene su solicitud o cuidado?

El Espíritu del Señor nunca ha estado distante de ninguna vida para guiarlos hacia la luz, lo que sí es realidad es que el hombre haciendo uso de su elección o libertad, este lo ha distanciado de su Creador. El llamado, la exhortación es no desaproveche lo que su Hacedor desea hacer por usted.

·         Apocalipsis 3:30 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo: si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.

 

Algo que en definitiva se tiene que mantener presente, que endurecimiento u obstinación en el mal no le permitirá oír el llamado del Señor. Como al igual es realidad que si usted no pertenece o forma parte del pueblo santo, usted no podrá atender al llamado del Buen Pastor, porque no lo conoce y no distinguen su voz y mucho menos seguirlo o mantenerse bajo su guía.

·         Juan 10:17 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen...