Cuando el Titanic apenas tres horas durante su
viaje inaugural (15 de abril de 1912), naufragó. En su momento fue publicado como un barco
casi insumergible. La única seguridad
inviolable procede de Dios.
Hay tanto que considerar frente al arca de Noé que
posiblemente con gran descuido se ha dejado pasar, sin embargo, haciendo un
alto y examinando, podemos apreciar las grandezas del Hacedor a través de todo
aquello.
Génesis 6:9-22
I. El arca estuvo completamente tripulado por Dios (no
hubo, ni habrá ninguna tecnología que pueda superar lo que allí aconteció),
queriendo esto decir:
·
Era el Capitán.
·
No podría averiarse.
·
No podría sufrir ningún accidente.
·
No podría hundirse.
II. El primer diseño de navegación delineado por Dios,
queriendo esto decir:
·
Todo cuanto era necesario para brindarle seguridad,
durabilidad y el primer diseño de insumergible, estaba allí.
III. Todo tipo de animales allí reunidos y, aun así:
·
Era el lugar más seguro en que se podría
estar, fue como casi devuelto al paraíso.
·
Toda hostilidad cesaba entre cualquier
y toda bestia.
·
Todo peligro reducido a cero, entre
mortales y bestias.
·
Todo apetito de los animales cancelado,
abasteciéndose de paja o de los alimentos que se acostumbraba en aquellos días
(un anticipo vivieron ellos de lo que será la nueva Jerusalén).
IV. Salubridad y cero enfermedades o afecciones:
Aunque allí se moró todos juntos, cualquier y toda
necesidad fisiológica tuvo su receptor, el Señor les indicó la manera de
disponer de ello. Nunca hubo amenaza o peligro por estar en presencia de algo
no salubre o contaminante.
No se tuvo que poner bozal, encadenar, enjaular;
tratar de impedir algo que pudiese alterar el orden y la paz que allí reinaba.
Todos y todo lo que allí yacía, estaba controlado
por el poder de Dios durante aquella travesía.
Suficiente espacio, suficiente ventilación, agua,
alimento y cualquier otro detalle necesario allí estaba.
Todo en el arca estaba en una atmósfera de armonía,
convivencia, docilidad; tanto el hombre como la bestia descansaban sin que el
efecto del pecado alterase la paz que Dios permitía que allí reinara.
En ella no había inquietud, sin ansiedad, todos en
sosiego sin observar el reloj, aquello que se estaba perdiendo, aquello que se
perdió; aquello que ya no era o lo que se prefirió. Todo se hizo un alto, todos
sintonizados, pendientes de Dios.
El clamor debería brotar, oh Dios así queremos
volver a navegar, en donde sólo Tú seas el Capitán, en donde todo en armonía
está, debido a la seguridad y la paz que únicamente Tú puedes brindar.
Esta enorme embarcación al igual envía un mensaje
claro de las similitudes con Jesús:
1. Dios proveyó un medio único para que se salvaran,
el arca. Igual que Jesús.
2. Sólo aquellos que fueron hallados en Él, se
salvaron.
Juan 3:16- ...para que todo aquél que en Él cree...
Jesús.
3. Por amor a los suyos los guardó.
Juan 3:16- Porque de tal manera, amó Dios al
mundo... Jesús.
4. Entrarán al arca porque creyeron al Señor y se
salvaron.
Juan 3:16- ...no se pierda más tenga vida eterna.
Jesús.
La puerta
permaneció abierta hasta que el Señor dispuso cerrarlo, y después de cerrado,
nadie lo podía abrir.
Aún se está bajo la gracia o la misericordia de
Dios para todo aquél, para que no se pierdan; empero si no entran a través de
la puerta que es Jesús (Juan 10:9), entonces igual perecerán como
el pueblo de aquel entonces.
Gloria a Dios por todo aquel que está en la
embarcación del Señor, teniendo como Capitán a Jesús, conduciéndonos directo al
Creador.
No hay comentarios:
Publicar un comentario