viernes, 3 de febrero de 2023

EL ARCA SIMBOLIZA LA OBRA REDENTORA DE JESÚS Y UN AVANCE DEL PARAISO

 

Cuando el Titanic apenas tres horas durante su viaje inaugural (15 de abril de 1912), naufragó.  En su momento fue publicado como un barco casi insumergible.  La única seguridad inviolable procede de Dios.

Hay tanto que considerar frente al arca de Noé que posiblemente con gran descuido se ha dejado pasar, sin embargo, haciendo un alto y examinando, podemos apreciar las grandezas del Hacedor a través de todo aquello.

Génesis 6:9-22

I.                   El arca estuvo completamente tripulado por Dios (no hubo, ni habrá ninguna tecnología que pueda superar lo que allí aconteció), queriendo esto decir:

·        Era el Capitán.

·        No podría averiarse.

·        No podría sufrir ningún accidente.

·        No podría hundirse.

II.                El primer diseño de navegación delineado por Dios, queriendo esto decir:

·          Todo cuanto era necesario para brindarle seguridad, durabilidad y el primer diseño de insumergible, estaba allí.

III.             Todo tipo de animales allí reunidos y, aun así:

·         Era el lugar más seguro en que se podría estar, fue como casi devuelto al paraíso.

·        Toda hostilidad cesaba entre cualquier y toda bestia.

·        Todo peligro reducido a cero, entre mortales y bestias.

·        Todo apetito de los animales cancelado, abasteciéndose de paja o de los alimentos que se acostumbraba en aquellos días (un anticipo vivieron ellos de lo que será la nueva Jerusalén).

IV.             Salubridad y cero enfermedades o afecciones:

Aunque allí se moró todos juntos, cualquier y toda necesidad fisiológica tuvo su receptor, el Señor les indicó la manera de disponer de ello. Nunca hubo amenaza o peligro por estar en presencia de algo no salubre o contaminante.

No se tuvo que poner bozal, encadenar, enjaular; tratar de impedir algo que pudiese alterar el orden y la paz que allí reinaba.

Todos y todo lo que allí yacía, estaba controlado por el poder de Dios durante aquella travesía.

Suficiente espacio, suficiente ventilación, agua, alimento y cualquier otro detalle necesario allí estaba.

Todo en el arca estaba en una atmósfera de armonía, convivencia, docilidad; tanto el hombre como la bestia descansaban sin que el efecto del pecado alterase la paz que Dios permitía que allí reinara.

En ella no había inquietud, sin ansiedad, todos en sosiego sin observar el reloj, aquello que se estaba perdiendo, aquello que se perdió; aquello que ya no era o lo que se prefirió. Todo se hizo un alto, todos sintonizados, pendientes de Dios.

El clamor debería brotar, oh Dios así queremos volver a navegar, en donde sólo Tú seas el Capitán, en donde todo en armonía está, debido a la seguridad y la paz que únicamente Tú puedes brindar.

Esta enorme embarcación al igual envía un mensaje claro de las similitudes con Jesús:

1.      Dios proveyó un medio único para que se salvaran, el arca. Igual que Jesús.

2.      Sólo aquellos que fueron hallados en Él, se salvaron.

Juan 3:16- ...para que todo aquél que en Él cree... Jesús.

3.      Por amor a los suyos los guardó.

Juan 3:16- Porque de tal manera, amó Dios al mundo... Jesús.

4.      Entrarán al arca porque creyeron al Señor y se salvaron.

Juan 3:16- ...no se pierda más tenga vida eterna. Jesús.

             La puerta permaneció abierta hasta que el Señor dispuso cerrarlo, y después de cerrado, nadie lo podía abrir.

Aún se está bajo la gracia o la misericordia de Dios para todo aquél, para que no se pierdan; empero si no entran a través de la puerta que es Jesús (Juan 10:9), entonces igual perecerán como el pueblo de aquel entonces.

Gloria a Dios por todo aquel que está en la embarcación del Señor, teniendo como Capitán a Jesús, conduciéndonos directo al Creador.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario