Cundo el listado de prioridades, vitales, imprescindibles, incambiables
resulta ser el Altísimo, entonces realmente todo estará encausado
Dios le ordena a Moisés que fuese en camino hacia la tierra prometida,
que echaría fuera todos los enemigos, un ángel irá delante de ellos, pero, le
dijo el Señor que no iría con ellos (Éxodo 33:3). Y la razón era porque el
pueblo de Israel era un pueblo obstinado.
Hay aquel que busca el favor de Dios, pero, no necesariamente busca
estar o permanecer en su presencia. Con tal de que hayan recibido la bendición
es para muchos lo más importante, el que bendice puede esperar. ¿Es esta su
realidad?
El Rey de Reyes le hizo saber a Moisés, voy a cumplir la promesa que les
hice a Abraham, Isaac y Jacob. Tendrán un mensajero que les enviaré para que
les sirva como ayuda en los encuentros con los enemigos. Van a poder entrar a
la tierra que fluye leche y miel, van a recibir lo que he prometido.
Sin embargo, de todo cuanto escuchó Moisés, que hasta cierto punto
despertaba gozo, súbitamente se apagó porque la bendición es grata, sin
embargo, no teniendo al que bendice, perdió todo el valor, el gozo. ¿Perdería
para usted el valor de sólo recibir bendiciones, mas, ausente el que bendice?
Inconforme Moisés le hace saber al Señor, me pides que saque a este
pueblo, empero, no puedo proseguir si no vas, necesito que Tú seas quien
muestres ahora Tu camino, y mira que esta gente es pueblo tuyo.
Y debido a la intercesión de Moisés, el Señor le hizo saber que su
presencia iría y le daría descanso (33:14).
15- Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha
de ir conmigo, no nos saques de aquí.
¿Hacia dónde podrían avanzar sin la presencia del Señor en medio de todo
cuanto acontece? Ciertamente sería un corto recorrido o uno repleto de irregularidades
y desatinos.
Moisés le hacía saber a su Dios, eres nuestro ampara y fortaleza,
nuestro pronto auxilio en medio de todos los retos, eres nuestro guía, quien
nos sostiene. ¿Dónde podríamos ir sin Ti Señor? ¿Cómo si quiera poder avanzar y
mucho menos llegar?
16- ¿Y en qué se conocerá aquí que
he hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en que tú andes con
nosotros, y que yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos que están
sobre la faz de la tierra?
La presencia del Señor en
cualquier asignación es su sello de aprobación, sin embargo, su ausencia
implica desaprobación. La presencia del Señor es victoria, su ausencia hace que
se sea vulnerable ante los adversarios. La presencia del Señor es vital para la
existencia del cristiano, sin Él, completamente perdidos.
17- Y Jehová dijo a Moisés: También
haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia en mis ojos, y te he
conocido por tu nombre.
Dios determinó aprobar la petición de Moisés, ya que para Moisés en
medio de todo y sobre todo la presencia del Señor era y es la bendición.
Porque Dios vio en lo que residía el valor de Moisés, el lugar en que
estaba su corazón, porque vio que para Él era más importante su presencia en
todo momento, y no únicamente el recibir de Él, esto hizo que el Señor fuera
con Él.
¿En qué está entretenido o en qué reside su gozo? ¿En recibir la
bendición o las promesas del Señor? O ¿En saber que Él está presente en todo y
sobre todo?
Tristemente, muchos después de haber recibido del Señor, se entretienen
en lo recibido, sin percatarse que, en base a su proceder, aquello era lo más
importante para ellos (la bendición), que saber que la presencia de su Dios en
todo es lo más importante para ellos.
¿Puede usted realmente decir, si no vas o estás presente no iré o no lo
deseo? ¿Puede decirle Tu presencia es mi bendición, todo lo demás son las
bendiciones añadidas?
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