Hubo una hermana de la fe, fiel
a su Dios, en medio de situaciones realmente difíciles, las cuales tuvo que
atravesar. Cualquier cantidad de situaciones que pareciera que iban a
anteponerse para ella poder alcanzar, lograr una de sus sueños. Y aún a pesar
de sus pocos recursos, el Señor le abrió caminos que permitió lograr aquello que
humanamente habría parecido un imposible, pero Dios, sí, pero Dios, dejó su
firma de estar presente y el sólo responsable de su bendición; porque las
puertas Él le abrió y pudo aún con sus limitados ingresos, la adquisición de
una casa, el cual su Redentor siempre proveyó hasta lograr el pago total de la
misma. En momentos que parecía un
imposible, y el Todopoderoso le permitió aquel valle en total victoria.
Éxodo 1:
11- Entonces pusieron
sobre ellos comisarios de tributos que los molestasen con sus cargas; y
edificaron para Faraón las ciudades de almacenaje, Pitón y Ramesés.
12- Pero cuanto más los
oprimían, tanto más se multiplicaban y crecían, de manera que los egipcios
temían a los hijos de Israel.
El pueblo de Israel atravesó sus
muchas pruebas, pero, la promesa y la misericordia de Dios jamás los abandonó.
Egipto tenía un nuevo rey, y este
no conoció a José, por ello el pueblo de Israel no representaba nada para
él, excepto una amenaza, ya que, en medio de aflicción, el Señor
los bendecía.
Lo que él pudo observar era que
eran numerosos: He aquí, el pueblo de los hijos de
Israel es mayor y más fuerte que nosotros.
Israel en cautividad, pero, la
cautividad no podía detener o impedir lo que Dios tenía para ellos. Ellos
estaban cosechando el mal que habían provocado, empero, el Señor jamás los
abandonó.
Resulta interesante que el
enemigo pudo detectar algo amenazante en aquellos que tenían subyugados o bajo
su yugo. Ellos tenían sus armas, su ejército, sin embargo, aun teniendo todo lo
que tenían, temían a los que ellos oprimían; irónico, ¿No les parece?
Aunque se instituyó sobre ellos
comisarios para hacerles la vida imposible, atribulados con más obligaciones y
labores; empero, en medio de todo aquello desagradable, difícil, Dios les
permitía multiplicarse y crecer, mantenga siempre presente que nada confina al
Creador, lo que tiene deparado para usted será, se cumplirá. Posiblemente
Israel en su labor no se percataba de lo numeroso que eran, mas, el enemigo si
lo podía ver y les despertaba temor.
Probable sea que alguna persona,
compañía, entidad, gobierno de otras tendencias no democráticas, le está
tratando de hacer la vida imposible. Lo presionan, no lo consideran, tratan de
oprimirlo todo cuanto puedan. Sin embargo, en medio de todo cuanto están o han
estado haciendo, posiblemente como Israel usted no ha podido levantar la vista
y darse cuenta que Dios lo ha estado fortaleciendo de tal manera que aún
en medio de la opresión, el Señor le ha permitido crecer en áreas que el
enemigo si ha podido ver e igual que los egipcios, los atemoriza.
Se preguntarán, ¿Cómo puede ser
posible que en medio de todo cuanto hemos hecho para devastarlo, aún se ha
podido mantener en pie? Aunque usted no se ha percatado de ello, hay un
testimonio en donde hay algo que lo hace diferente y hace que, aunque ellos no
necesariamente les agrada, no pueden dejar de admirarse o sorprenderse que no
pueden o no han podido lograr lo que han maquinado contra usted.
Dios estaba con el pueblo de
Israel, como al igual lo está con todo creyente, con todo aquel que ha sido
lavado en la sangre de Cristo, perdonado por Él. Y todo cuanto hayan tratado o
están tratando de lograr no vencerá, porque está de su parte el que lo ha
hecho más que vencedor, y el que ha prometido que, de todas las muchas aflicciones,
usted ya tiene una salida.
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