Algo que definitivamente
distingue y es una marca inconfundible para el hijo de Dios, los que poseen la
nueva naturaleza en Cristo; habrá faltas que se cometerán, errores, caídas, sin
embargo, volverán a levantarse por la gracia y el poder de Dios, volverán a
levantarse, se levantarán. Ningún hijo de Dios permanece postrado.
Hay instancias que se atraviesa
por serias situaciones y se presentan desilusiones, desaliento; pero, en medio
de todo aquello, el imperante es volver a incorporarse para proseguir, a través
de su poder que actúa en los creyentes.
Usted no logrará un nuevo inicio
hasta que no decida levantarse de esa prolongada noche de angustia, lamento,
dolor, usted está detenido; está reteniendo su propio avance, oportunidades que
le extiende el Señor.
Algo importante que se tiene que
mantener en claro y es entendible, para volver a incorporarse necesita
apoyarse, aquello que lo impulse o le ayude.
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Salmo 25:1-
A Jehová, levantaré mi alma.
Es a Dios que le pedirá que le ayude, si fuese necesario volver a
reconciliarse, empero, no permanecerá en la condición que está porque el
Espíritu del Padre le impulsa a salir de cualquiera prisión que tratase de
imponerse.
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Salmo
41.10…hazme levantar, ayúdame a levantar… El creyente sabe, entiende, que de aquella
condición que lo ha subyugado, el clamor a Dios y su determinación, es el único
medio para volver a respirar libertad, y no ese nauseabundo olor de estar aprisionado,
atrapado con olor a derrota.
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Salmo
107:41- Jehová, levanta de la miseria al pobre. Cualquiera que fuese la condición de pobreza,
escasez que pudiera estar atravesando en esos momentos (espiritual, emocional),
el creyente tiene el medio para ser librado, para continuar avanzando en el
nombre de Jesús.
El que permanece postrado es
porque esa fue su decisión, no designio de Dios. El desea levantarlo y ponerlo
en buenos lugares, permita esa realidad en su vida, una nueva bendición.
La mano poderosa y fuerte del
Señor está presente siempre para levantarlo, de cualquier y toda situación.
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Mateo 9:6- Pues
para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para
perdonar pecados (dice entonces al paralítico): Levántate, toma tu cama, y vete
a tu casa.
Hizo que un paralítico se
levantara de su condición, cualquiera que fuese aquella condición (parálisis
espiritual, emocional, económico, errores personales) que le ha perturbado, Él
hará.
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Mateo 9:25-
Y como la gente fue echada fuera, entró, y la tomó de la mano, y se levantó la
muchacha.
Todo aquello que fuese necesario
separar, echar fuera, es lo que ha de hacer el Señor para que usted pueda
volver a incorporarse.
Dios tiene el poder para hacer
toda y cualquier obra, de usted depende la disposición de contestar o
levantarse en la liberación que le ofrece. Usted tiene que atender y tomar el
paso, el Señor no desea que usted viva en tormento o angustia; vuelva a Él y,
acepte la paz y lo que le tiene guardado.
Aunque pérdidas haya sufrido,
levántese y obedezca la voz de Dios y reciba poder, reciba fortaleza, reciba
gozo, reciba lo que tiene preparado, pero, tiene que levantarse.
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Romanos
13:1- Y esto, conociendo el
tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de
nosotros nuestra salvación que cuando creímos.
Ciertamente, ningún creyente
debe desperdiciar tiempo en nada que los prive de poder ser bendecidos; no debe
permitir que nada los retenga para no poder lograr ser todo cuanto el Señor ha
preparado para aquellos que en Él creen.
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