viernes, 6 de septiembre de 2024

AUN A PESAR, ESPERO TRANQUILO (EL SEÑOR NO INCUMPLE COMPROMISOS)

  

¿Ha estado alguna vez en espera de alguna persona que lo decepcionó, lo hizo largamente esperar sin presentarse o agotar medios para hacerle saber que no podría cumplir con el compromiso? Ciertamente aquello ha sido la realidad para algunas personas y la experiencia en lo absoluto fue grato. Sin embargo, gloria a Dios, ninguna espera en el Señor es o será decepcionante, el Señor jamás incumple un compromiso.

Habacuc 3:

16 -Tranquilo espero el día de la angustia…

Puede esperar en medio de la angustia, con tranquilidad al Señor que le ha de liberar.

Puede esperar porque el Señor llegará, y ciertamente hará mucho más allá de sus expectativas o de aquello que pudiese considerar.

Tranquilo espere porque nada lo detendrá, nada obstruirá lo que Él hará.

Tranquilo espera en el día de la angustia, en el día de la ansiedad; porque vendrá el Príncipe de Paz, porque vendrá el León de Judá, porque vendrá el Redentor.

Tranquilo espere porque lo que Él hará, lo que ha preparado, será siempre para su bendición.

Sin afán espere, confiado espere; estad quietos y sabed que el Dios que juzga y ha de juzgar, obrará a su favor.

Puede esperar lo que Él hará porque recibido será.

¿Puede o debe esperar al Señor en angustia, en medio de la angustia? Si fuese esta la actitud ante lo abrumante, ¿Qué le anuncia al Señor y aquellos ojos que le ven?

Tranquilo espere al Señor que no puede faltar, cometer errores; Él no se ha de olvidar.

 

17- Aunque la higuera no florezca ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo y los labrados no den mantenimiento, aunque las ovejas sean quitadas de la majada y no haya vacas en los corrales,

18- Jehová, el Señor, es mi fortaleza; Él me da pies como de ciervas y me hace caminar por las alturas.

 

Dios prepara y a través de su poder hace caminar por encima de las situaciones que privarían de paz y tranquilidad humana, y que al igual es o se convierte en una obstrucción espiritual.

Aunque las cosas no resultasen como se esperaba o en el tiempo que se esperaba, aunque faltase aquello que pareciera o es de gran importancia. Aunque en el esfuerzo constante o continuo no viésemos los resultados que deberían de ser o aquellos que se esperaba. Podría ser que aquello que representa su mantenimiento fuese despojado de ellos y sus propiedades ya no fuesen, está aquel que va por encima de todo, que permanece en su lugar aun a pesar de todas las decepciones, las faltas, las escaseces. Es aquel Dios a quien sirve y de quien depende, aquel que sí es imprescindible en toda vida. Está el que hará girar o volver a las causes las aguas. Quien hará que de la peña brote agua. Quien dividirá estas situaciones por la cual atraviesa, atraviesan otros; para que se pueda llegar a lugar seguro. La lluvia tardía, los años o los tiempos de los cuales se fue despojado por las orugas; el Señor los restituirá.

·         Joel 2:25 Yo os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta

Nuestro Señor es quien restituye, en Él no puede haber pérdida, en Él no hay nada que no será atendido y que excederá sus expectativas. Ciertamente tendrá y recibirá del Señor porque su esperanza es Él y está en Él.

Y ciertamente para el creyente hay una voz de aliento en medio de todo cuanto pudiese o estuviese ocurriendo. Mantenga presente que para todo cuanto pueda ocurrir y acontece en vuestras vidas o que afectase sus medios de existencia, hay una respuesta o Palabra del Señor en medio de su eterna misericordia y bondad infinita.

a.     Joel 2:21-Tierra, no temas; alégrate y gózate, porque Jehová hará grandes cosas.

b.     Joel 2:22- Animales del campo, no temáis, porque los pastos del desierto reverdecerán y los árboles llevarán su fruto; la higuera y la vid darán sus frutos.

c.      Joel 2:23-…y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía, como al principio.

d.     Joel2:24- Las eras se llenarán de trigo y los lagares rebosarán de vino y aceite.

 

Cuando su esperanza y confianza no se radica en circunstancias, cuando no está arraigado en posesiones o abundancias; cuando aun a pesar de todo cuanto pueda acontecer para hacerle dudar, debe y tiene que confiar. Ya que las expectativas o su fe no están radicados en un hombre, pero, en el Soberano Dios, el Todopoderoso Dios. que está haciendo y hace abundantemente más de lo que pueda esperar o si quiera imaginar.

 

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