viernes, 7 de abril de 2023

EN JESÙS SIEMPRE ESTÀ UN BUEN DÌA

  

Cada día tiene sus retos, cada día tiene su complejidad, sus variantes. No trate jamás de vivir un día adelantado en angustia o intimidado. Si se proyecta, que sea en un manifiesto de fe y confianza en su Señor.

No es posible sobrevivir anclado a lo desconocido e incertidumbres, eso no es vivir; aquello es o se asemeja a sepultarse, cubrir su cuerpo y dejar únicamente al descubierto su cuello y cabeza, lo que esto implica es inmovilidad y sólo contemplando su autodestrucción.

Ningún creyente puede vivir como si estuviese desprotegido, porque esa no es su verdad. Por más violento que pareciera la situación, Dios siempre está en control.

Usted es un hijo de Dios, usted jamás está solo en ninguna condición. Por ende, invierta su tiempo ejercitando su fe.

Si tuvo un día lleno de retos o condiciones un tanto desfavorables, esto no implica que el siguiente día será igual o siempre aquello es lo que ha de imperar.

El afán y la ansiedad, es la voz que tiene que aprender a desautorizar que les hable a sus oídos, a su existencia. ¿Cómo lograrlo? Permita que la voz del Pastor lo conduzca a los lugares de paz y descanso, repose en sus promesas.

Lucas 12.22-26, 34

25- Por tanto, os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?

Porque aún tiene vida y porque su Salvador es el que está en control, cualquiera que fuese o es la tormenta tiene que cesar al momento que lo ordene. Porque ha prometido que planes de bien es lo que tiene preparado, usted tiene una garantía de salida del lugar incómodo en la que está.

26- Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?

Nada ni nadie tiene mayor preferencia que los hijos de Dios, ellos son atendidos por su Padre celestial, ningún hijo de Él es abandonado, nunca está solo y jamás está sin salida.

34- Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.

El creyente no tiene un mal día, si tiene días de pruebas y algunos con fuego de pruebas, pero, no es un mal día porque fue creado por el Señor.

¿Cómo puede calificar un todo, por una irregularidad en un punto? ¿Cómo puede condenar el día, cuando usted no lo puede crear?

Por más violentos que parezca el momento, más grande es su Dios. Por más oscuro que pareciera el día, alce su mirada al cielo, verá la luz del Señor. Por más tormentoso esté el tiempo, el Creador lo devolverá a la calma.

 

EL CREYENTE DEBE SER CONOCIDO POR AMOR ENTRE ELLOS (¿CÓMO ES USTED CONOCIDO?)

 

Hubo unos hermanos que permitieron que sus diferencias escalara a tal punto desde su juventud, que aun siendo hombres ya avanzados en edad proseguía la misma situación, ninguno de los dos cultivaban el espíritu de reconciliación. Y lo trágico de este hecho es que eran profesantes de la fe.

·         Juan 13:35- "En esto conocerán todos que son Mis discípulos, si se tienen amor los unos a los otros."

Una de las marcas o evidencias inconfundibles en la vida de los creyentes, es el amor de Dios que controla y cubre aquella vida. El más tosco, el más odioso, el más déspota, después de la presencia del Espíritu de Dios en aquella vida, la transformación es evidente, porque el amor de Dios comienza a fluir, y grandemente es para con los del pueblo, los unos para con los otros.
             1 Juan 4:8- El que no ama, no conoce a Dios; porque Dios es amor.

La Palabra deja claramente establecido, que cuando esta verdad o cambio que trae consigo el Espíritu de Dios en toda vida transformada no es evidente, no es palpable, entonces aquel no conoce a Dios, no es una realidad en aquella vida, porque si recibió un toque del Soberano, debió de haber sido habilitado en la capacidad de amar, porque su Padre celestial es amor.

El apóstol describe a uno que se hace llamar creyente, de nombre Diòtrefes, uno de aquellos en la congregación que les agrada tener la atención, ser visto, ocupar el primer lugar en la iglesia; de esta naturaleza carnal los hermanos recibieron oposición.

Hay aquellos en la casa de Dios, que viven en desunión, fricción, oposición; como si fuesen enemigos. Debiendo de tener el mismo sentir, el mismo anhelo y el celo santo, hay rivalidad. ¿Cómo en la iglesia puede haber enemigos? ¿Cómo puede si quiera tener acceso ese espíritu de desunión?  Imagínese llegar a una iglesia y que la membrecía o la feligresía lo rechace.

·         3 Juan 1:9- Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe.

·         10- Por esta causa, si yo fuere, recordaré las obras que hace parloteando con palabras malignas contra nosotros; y no contento con estas cosas, no recibe a los hermanos, y a los que quieren recibirlos se lo prohíbe, y los expulsa de la iglesia.

Diòtrefes es igual a tantos que miran a otras denominaciones cristianas como si fuesen enemigos, como si pertenecieran a otro pueblo, como si tuviesen otro Salvador.

Este supuesto hermano da rienda suelta a argumentos que desfavorecen, hacen daño y encienden rencillas. El colmo es que la oposición no está afuera, es entre y en el lugar que no tiene cabida, pero, allí está y sin lugar a dudas logrará  algunos prosélitos o seguidores, ya que aquel que camina sin discernimiento, siempre será engañado.

 

Para todos los Diòtrefes, desistan de su camino de necedad y busque ser un real seguidor de Cristo, que su Espíritu pueda ser la evidencia en su vida; resista el mal, no le dé cabida a la distracción y perjuicio del evangelio. 

 

NO ANGUSTIADO - NO DESESPERADO – NO DESAMPARADO - NO DESTRUIDO (¿Y USTED?)

  

Hubo un comerciante que ante sus ojos contemplaba el local de su negocio en llamas de fuego, y allí permanecía contemplándolo todo con una paz que muchos no podían realmente entender. Y finalmente uno se le acercó porque lo conocía por el negocio, Señor, ¿Cómo puede usted contemplarlo todo de tal manera como si no estuviera ocurriendo una gran tragedia? Su respuesta de inmediato fue, se lo encomendé al Hacedor.

2 Corintios 5:7-9

7- Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros,

8- que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados;

9- perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos;

Hay momentos para los creyentes que para ellos esto pareciera el lugar en que están por algún tiempo bastante pronunciado, sin embargo, la bendición en todo esto es que han aprendido y están aprendiendo que en medio de todo aquello es aún allí está el Señor, y, por ende, ¡Gloria a Dios!

La congoja, la consternación, lamentablemente allí está; lo que se está atravesando es dificultoso, sin embargo, la desesperación no está allí presente. Ellos no sienten o creen, ellos saben que su Dios en ese lugar está presente. Por algún motivo u otro lo ha permitido o lo está permitiendo para algo en donde su gloria se levantará.

Hay condiciones que apremian, necesidades que urgen, pero, allí están aquellos que han aprendido y están aprendiendo que no es la condición, no es la intimidación en medio de lo que está aconteciendo que define nada, excepto el que los ama y no los desampara. Para aquellos no hay desesperación, ansiedad, ahogamiento por emociones.

Persecución toma otra tonalidad en la profesión de fe para algunos, es como si para estos hay desamparo, como si fuese algo que no debería en lo absoluto ser una ocurrencia.

Cuando se ha visto en las redes de información aquellos hermanos que profesan su fe cristiana y por amar al Señor, han sido ejecutados. ¿Hubo desamparo del Señor? Desde luego que no, empero, ¿Por qué lo permitió? No siempre se podrá entender algunos porqués del Creador, sin embargo, Él está en control, sus propósitos se cumplen.

Pablo tuvo que sufrir grandes percances, tuvo que atravesar cárcel, y en medio de aquello entendió que no hay ni aun allí desamparo del Dios de amor y sus planes de bien para con su vida. Pero, hay instancias que el Señor permitirá que algunos de los suyos atraviesen valles difíciles de cruzar.

·        Salmo 23:4- Aunque pase por el valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me infunden aliento.

Para poder estar en medio de todo aquello, lo único que puede lograr que se esté en perfecta paz en medio de aquel fuego es el hecho de entender que no se está desamparado, Él lo está atravesando junto con los suyos. Es que hay situaciones que el Señor permite, para lograr lo que Él sabe que nada más lo podría lograr.

Pablo estaba de continuo en la cárcel, encadenado a un soldado. Y en medio de aquella condición, alababa al Señor, era inspirado por el Espíritu de Dios, compartía el evangelio con los guardas.  Es que las cadenas estaban sobre alguna parte de su antinomia, pero, no de su alma y su entrega, confianza en el Señor. En medio de todo no claudicó.

Nadie puede destruir la fe, excepto usted; nadie puede extraviar su fe, excepto usted. Y esto jamás acontecerá si mantiene al Señor en el centro de su vida.

Todo cuanto acontece es en lo externo, mas el alma y la confianza está sano, porque el Consolador está presente.

Todo cuanto acontece a un creyente, jamás es un accidente; jamás es un acontecimiento como si el Señor perdió el control y descuidó el cuido para con los suyos.

 

jueves, 6 de abril de 2023

LA OBRA BIEN HECHA DESPIERTA ENVIDIA (CUANDO TODOS TIENEN IGUAL OPORTUNIDAD)

 

Dos hombres fueron empleados al mismo tiempo, tuvieron el mismo empleo, el mismo salario, sin embargo, uno era más entregado a sus labores, sus obligaciones que el otro; y en poco tiempo uno fue promovido y el otro permaneció en la misma posición y con la misma actitud, pero, ahora había despertado sobre su compañero de trabajo cierto enojo, desazón; cuando el culpable en lo que acontecía era el apático.

·        Eclesiastés 4:4- He visto asimismo que toda obra bien hecha despierta la envidia del hombre contra su prójimo. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.

Cada hombre escoge el camino que ha de recorrer, de la manera que así hará, sin embargo, cuando ante ellos está una acción contraria a lo que irresponsablemente departe de ellos se ha estado haciendo, de hecho aquello provoca cierta contrariedad. Y en instancias para algunos, aun en su situación creada, al ver otra persona alcanzando, logrando, para ellos esto no es un hecho que celebrar, es todo lo contrario, despierta en ellos envidia.

Lo inexplicable es, que por elección aquellos están en el extremo en que están. Mas, para el esforzado, el diligente, por su compromiso con la excelencia, porque su compromiso no es con un hombre, es para con su Señor, estos tendrán una consumación para su beneficio.

·        Colosenses 3:23- Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres...

Siendo esta la norma para la vida de un creyente, siempre estará en conflicto donde esté, ya que todos no comparten los mismos principios, valores.

Para el secular, al igual que para algún hermano de la fe carnal, también le incomodará el desempeño o el desenvolvimiento de una obra bien hecha (teniendo estos la misma oportunidad), empero, por su negligencia se encuentran en la condición en la que están, y en vez de reconocer sus flagelos, elevan su vista para airarse contra alguno que no procede de la misma manera errada.

Es importante señalar que para algunos que aún no han aprendido, que aquello forma parte del recorrido espiritual en esta vida, se desaniman ante tal actitud, algunos se intimidan. La pregunta que debe surgir es, aquellos que no están donde deben de estar, ¿Acaso están en incomodidad con su proceder? Desde luego que no, la incomodidad en todo ello, es que usted les hace enfrentar la realidad que los adorna, negligencia, conformismo, la ley del menor esfuerzo. Y cada vez que tengan que ver su rostro en el espejo de una persona diligente y esforzada, no les agradará aquello que contemplan.

Hay instancias que la buena acción o profesionalismo, desempeño, anima y despierta en otros emular o mejorar.

Empero, cuando la necedad está arraigada en una vida, cuando la sinrazón es el dominante en el proceder, cuando valores no son sostenibles en una existencia; todo cuanto represente una reprensión para aquellos, aun en una acción o desempeño, es inaceptable.

Mantenga presente que el enemigo sólo está para desconcertar, y hacer que lo bueno se desluzca, pero, el que camina en la luz, jamás debe de abandonar su sendero, para buscar aceptación entre la necedad. Mas bien, persevere aun en hostilidad, mantenga su compromiso no con hombre, para con su Dios.

 Al finalizar la jornada, solo será favorecido, aquel que con su Dios ha cumplido. Esto nunca será popular, y por grandes masas aceptadas, pero, nada tiene que ver su desempeño con normas o tendencias humanas, usted hace y hará lo correcto, lo justo, porque es su compromiso con su Padre celestial.

Si criticado es por ser honesto, ¿Cambiará de curso? Si lo justo y recto es su comportamiento, y debido a ello es rechazado, ¿Abandonará sus valores?

Eficiencia no tiene muchos matriculados en ese curso, honestidad no es el camino de multitudes a seguir, y habiendo sido la elección de grandes números, aun despierta envidia por aquellos que hacen la diferencia y que realmente avanzan. Es que la necedad despierta en el hombre una ineptitud de poder evaluar y reconocer sus faltas y tomar las medidas para corregirlas.