Hace algunos años escuche el testimonio de una hermana
recién convertida, lavada en la preciosa sangre de nuestro Señor y Salvador
Jesucristo.
Esta amada hermana feliz y gozosa con la nueva
criatura que le hizo el Señor, de su transformación total e interna. Lo hermoso
de su testimonio fue algo que pareciera a simple vista como no necesariamente
de gran importancia, pero lo era y lo es.
Este nuevo miembro del pueblo de Dios su labor era
asear las casas de personas que le suministraban un salario, pero la nueva
hermana en Cristo, la nueva criatura al cual las cosas viejas pasaron y todas
son hechas nuevas, compartió con sus hermanos en Cristo que antes de su
conversión ella levantaba la alfombra y barría debajo de ella el polvo, pero
ahora que ha aceptado al Salvador, hizo saber que ella ya no barría debajo de
la alfombra. Ahora ella levanta la alfombra y barría sacando el polvo
eliminándolo de debajo de la alfombra. Con su testimonio ella quiso dar a
entender:
·
Antes era deshonesta.
·
Excusaba mis actos, tenía una cuartada para todo lo que hacía.
·
Recibía un salario para dar un servicio que no brindaba.
·
No necesariamente estaba feliz y así demostraba mi descontento.
Pero, ella compartió algo de vital importancia con
todos, les hizo saber que en su vida hay de hecho un antes y después, un ayer y
hoy el cual va en forma ascendente. Antes no tenía normas, ni escrúpulos. Ahora
con Cristo todo ha cambiado, todo en ella ha subido en la forma de ver y
valorar las cosas.
Para aquél que no entendía y valoraba el cambio, en
aquel testimonio el Señor permitió que todos escucharan a una hermana con una
exposición teológica de la nueva naturaleza en el Salvador, y la evidencia es
cambio.
Igual lo fue para un pastor de una iglesia Bautista.
Antes que él aceptara a Jesús como su Rey y Señor, este hombre estaba entregado
a drogas, ocultismo y mujeres, al igual maldecía por cualquier circunstancia.
Según relata que cuando le alcanzó el cambio en el Señor, todo lo listado había
abandonado excepto sus expresiones vulgares. Y esto era de gran desconcierto
para él, era su continua lucha en su caminar con Jesús. Gloria a Dios cuando ya no toleras el viejo hombre y anhelas
fervientemente todo nuevo y transformado, por ello él oraba. Una noche
llegando de una de sus clases en la universidad teológica, en camino a su
cuarto en el internado tropezó con algo en la oscuridad, y cuando algo así
ocurría este maldecía. Pero, aquella noche en medio del dolor, él se dio cuenta
que no había emitido ninguna de esas expresiones blasfemas. Finalmente recibió
lo que él buscaba, cambio total en su interior que al igual impactaría su
exterior.
La nueva vida en Cristo Jesús, fue una extracción, fue
una transformación, un cambio. De cualquiera que haya sido su camino de
oscuridad, al camino de luz. Nada del viejo hombre debe aun controlar esa vida
redimida, esa vida dispensada o absuelta es la que debe sobrecoger y regir
sobre todo lo que antes era.
Saulo de Tarso, perseguidor de cristianos y verdugo;
el cambio trajo consigo a Pablo apóstol, siervo de Dios. De uno que quería
destruir y eliminar a los cristianos, a uno de los defensores de la fe, usado
en gran manera por el Señor.
2 Corintios 5:17 Si alguno está en Cristo, nueva
criatura es: las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas.
Hace ya muchos años que una pareja ya en sus años
avanzados aceptaron al Señor, ellos pertenecían a la farándula, al mundo de
entretenimiento una gran parte de su vida. Ahora con la nueva naturaleza
querían proseguir con los viejos actos de la farándula pero con un toque
cristiano, pero esto no resultó, porque ellos tenían que recibir del Señor
aquello nuevo y santificado para glorificarlo a Él. Hay ocasiones que tratamos de traer a la casa de Dios cosas que nunca
debieron de entrar en primer lugar. Dios no necesita ningún acto del mundo en
su Casa o Templo, Él es quien nos inspira, da los talentos y dones, y hace todo
nuevo. ¡Aleluya! Nada de segunda mis hermanos, todo nuevo para nuestro
Todopoderoso, Excelso y Soberano Dios.
Escuché en una reunión y concierto a Richie Ray y
Bobbie Cruz. Ambos al igual eran de la farándula artística, músicos del género
salsa, gozaron estos de gran fama internacional; pero ahora nuevas criaturas en
Cristo. Richie hizo referencia a uno de sus grandes éxitos del pasado, música
esta bailable; e hizo mención que la iba a cristianizar, en otras palabras la
misma música, el mismo ritmo, pero con palabras que alaban al Señor. El error
en este hecho o intento, sería que aquellos que habían sabrá Dios caído en qué
tipo de pecado debido a la influencia de aquella música y su ritmo que alimentaba
la carne y los desenfrenos humanos… mejor es que le canten una nueva canción al
Señor, una ungida y bendecida, que sólo provoque pensar y desear, anhelar al
Señor. Las cosas viejas pasaron…
Salmo 149:1 Cantad a Jehová un cántico nuevo; su
alabanza sea en la congregación de los santos.
Es importante mantener presente que siempre estamos en
una necesidad de ser renovados por el Espíritu de Dios, el clamor realmente
debería ser algo en esta dirección: Mi
Rey, todo nuevo para Ti, todo sacro y santo para mí Creador. Lo que yo era,
ciertamente ya no soy, Señor que esto se manifieste en todo cuanto haga mi
amado Redentor. Gracias por los cambios, el nuevo hombre en mí, Cristo y Tu
Espíritu Santo, Tú Palabra que nos instruye en cómo honrar a nuestro Hacedor,
en el nombre de Jesús te alabamos, y te alabamos. Amén
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