jueves, 25 de mayo de 2017

DAR, MEJOR QUE RECIBIR




Muchos en el pueblo de Dios, posible la mayoría están habituados a pedir al Señor que los bendiga, gloria a Dios así debe de ser, Él es nuestra única fuente de bendición, es a Él y sólo a Él que debemos acudir para recibir. Pero, hay otra parte de la ecuación o de este privilegio que al igual tiene importancia.
Examinémonos:
·        Recibimos exhortaciones pero no exhortamos.
·        Recibimos favores, pero no favorecemos.
·        Buscamos ayuda, pero no ayudamos.
·        Muchos buscamos consolaciones, pero no consolamos.
·        Buscamos ser comprendidos, pero no comprendemos o dedicamos tiempo para entender a otros.
Todo, absolutamente todo lo que recibimos del Señor, de ello hay algo para bendecir a otros. Posible fue que se estaba en desconsuelo y el Señor utilizó un medio para consolarte, bendice a otro con lo que el Señor te consoló, comparte la bendición; posible haya sido una necesidad económica y Dios bendijo a través de alguien, no tendrá mucho, pero sea usted al igual bendición para otro.
Busquemos bendecir vidas, es posible que a través de la exhortación señalada esa vida inicie un camino de mejorar su condición académica, económica, posible es que ya sea un profesional o con un talento aún no utilizado y por una exhortación queda encaminado.
Al bendecir una vida en la capacidad que Dios te permita has sido ya sea la boca de Dios, las manos de Dios, capital de Dios, negocio de Dios; sé una bendición para tus hermanos, aliéntalos, motívalos. Con lo que te haya bendecido el Señor, bendice a otros.
No seas una carga u obstáculo para tu hermano, sé lo que el Señor te permita pero sé. No pierdas una oportunidad para bendecir. Esto le ayudará a vivir una vida en la que siempre estará vigilante para que el pueblo avance.
El mensaje aquí esculpido no es que usted mantenga al hermano y no lo deje ser responsable, pero posible sea que el Señor le permita ver aquello para edificar su fe, que esto no brote de un extraño, de su familia en el Señor.
·        …recordar las Palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir (Hechos 20:35).
·        …de gracia recibisteis, dad de gracia (Mateo 10:8).

Hay situaciones en las cuales posible es que nunca se sabrá en este plano humano al que el Señor puso frente a usted para que usted lo bendijera ya sea con una acción, una palabra, un gesto de amor y comprensión; pero en muchas ocasiones se ha perdido porque ocupados estamos con algún descontento o quejas. Pero estar pendiente para bendecir a otros no le da lugar a descontento o quejas, porque usted está ocupado en lo que espera el Señor de usted. Que predique la Palabra en acciones, gestos, cooperaciones, en cualquier círculo en que se encuentre. Bendecir a otros significa que usted siempre estará consiente que no está en un viaje de ser servido, pero para servir a otros como un representante de Jesús. BENDICIENDO A OTROS TE BENDICES A TI MISMO, porque lo estás haciendo para el Señor, y toda obra para Él será bendecido, recompensado.

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