Hechos 5:29…Es necesario
obedecer a Dios antes que a los hombres.
Esta declaración no se
excusa, no busca congraciarse con nada ni nadie. Declara perfectamente claro en
qué lugar está ubicado y en qué dirección está su determinado estado.
En medio de un mundo
girando de manera tal que pareciera que se vive en una pesadilla, en donde los
valores y sanidad mental ha sido alterado, e injertado con cualquier cantidad
de atrocidades, que nadie por si piensa o analiza. Solo se acepta lo que se
declara, lo que otros justifican y han determinado imponer sobre los demás, y
sin necesariamente razonar o evaluar con valores espirituales o altruistas, se
acepta y se defiende.
·
En un mundo cambiante, Dios permanece
igual, porque no varía.
Números 23:1919 Dios no es hombre,
para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará?
Habló, ¿y no lo ejecutará?
·
Cuando las leyes humanas son ajustadas para
dar cabida a lo absurdo y deshonroso, vergonzoso; los preceptos de Dios no han variado
y no variará. Sus mandamientos fueron dados, y allí permanecerán.
Juan
1:17- Porque la ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad fueron
hechas realidad por medio de Jesucristo.
·
Cuando se está re-definiendo nuevas
inclusiones tanto en la sociedad, como forzadamente lo están tratando de hacer
en las iglesias; el Señor responde: Cielo y tierra pasará, más Mi Palabra no
pasará.
Mateo
24:35-"El cielo y la tierra pasarán, pero Mis palabras no pasarán.
·
Cuando lo inverosímil o inadmisible, es
tratado como la nueva verdad, es prueba suficiente para apreciar la
autodestrucción de la sociedad y su ya perdida moral. El Señor les hace saber,
Yo los hice rectos, pero buscaron sus propias desviaciones.
Eclesiastés
7:29-He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero
ellos buscaron muchas perversiones.
En medio es de este mundo
que llama a lo malo bueno y a lo bueno malo, usted tiene que dejar en claro en
qué posición se ha ubicado, de aquellos a favor del Señor o a favor del mundo (el
mal), a favor de sus ordenanzas o de filosofías huecas y sin sostenibilidad
bíblica o espiritual.
La obediencia al Señor no
se radica con una simple declaración, más bien se alinea con ir a cualquier extremo,
para dejar sentado que el acatamiento a lo que Él ordena, no es rebatible,
alterable, negociable. Dios dijo y así se hará. No será una realidad para
todos, empero para usted, es su única verdad.
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