1. El Señor entregó en
tus manos,
Abundante gracia,
frondosa paz,
Cúmulo de
misericordia,
Abastecimiento de
piedad;
Amor humano, que se
entrega, se conmueve;
Amor divino, que a
Dios sólo pertenece.
2. Te adjudicó, una
medida,
Para que revisaras,
con el uso de ella,
Te otorgó decisiones,
A las cuales, a Él
responderás.
3. Todo lo suministrado,
No es, para
almacenamiento,
Todo lo confiado, no
es para guardar;
Tienes que
compartirlo,
Tiene que ser donado;
Sólo aquél, que lo
rechaza,
Para esa alma, no hay
reclamos.
4. En tu alacena,
Varias piezas, de lo
entregado,
Cuanto más, los
compartes,
Se centuplican estas;
Haciéndonos, recordar
el Señor,
Que lo que imparte el
Hacedor,
Nunca solo es, para tu
sola bendición.
5. Por ello, los cambios
fuertes,
Que estremecen, a
muerte;
Por ello, los días
grises,
Que, en muchas
instancias, advierten;
Imparte sólo, de lo
entregado,
Nada, de otra
celdilla;
Porque, del Soberano
Dios,
Corrección, por tu
rebeldía.
Explicación para cada estrofa:
1. En todo hombre Dios ha hecho un depósito de su
imagen y semejanza, y una necesidad que sólo Él puede llenar.
Pero el creyente ha recibido de su
gracia impartición de bien, es el camino que tiene que seguir, es el único
camino que debe de continuar.
2. Todo creyente tiene todos los elementos de
juicio para conocer y saber cuándo se está dentro o fuera de la voluntad de
Dios, esa es la medida para que podamos determinar, que se ordena con su
Palabra.
3. El Señor nos ha dado dones y talentos, para
glorificarlo y para estar al servicio de la edificación de la iglesia y para
bendecir otras vidas al igual como la de su pueblo es bendecido. Si hay alguno
que lo rechaza, ante Dios estamos libres de culpa.
4. No hay forma de agotar lo que del Señor
procede, siempre hay bendición y esta siempre multiplicándose por la gracia del
Señor.
5. En instancias por rebeldía presente entre el
pueblo, en una vida; Dios hace uso de diferentes formas y mecanismos para
hacernos entrar en razón, algunos haciendo entrar en estado de alerta o
advertencia; otros podrían conducir a camino de muerte. Lo importante es discernir,
llegar al entendimiento claro que como pueblo del Señor sólo se comparte
aquello de Él recibido, no de argumentos de lo perdido.
Y poderoso es Dios para hacer que
abunde en vosotros toda gracia, a fin de que teniendo siempre en todas las
cosas todo lo necesario, abundéis para toda buena obra; como está escrito:
Repartió, dio a los pobres, su
justicia permanece para siempre (2 Corintios 9:9).
El hombre fue creado, para adorarle, honrarle en todo. Pero, los caminos
de los suyos en instancias se distancian de la cobertura que brinda. Su pueblo tiene
obligación con su Creador y su prójimo, veces hay que olvido se presenta en el
proceder. Dios tenga misericordia para con su pueblo. En el nombre de Jesús.
No hay comentarios:
Publicar un comentario