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Proverbios 3:5, 6- Confía en el Señor de
todo corazón, y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y
él allanará tus sendas.
Nacer en Cristo es completa dependencia de Dios, es nutrirse de Él y en
Él hasta, que se esté eternamente en su presencia.
En el alumbramiento, el infante es separado del cordón umbilical que lo
mantuvo de su nutrición mientras estuvo en vientre de su madre. La separación
es vital para que el pequeño pueda desarrollarse, y al igual para que todo
continué con su ciclo normal de vida. Pero, no así para aquél que es nacido a
través de la sangre de Cristo, para aquél que ha sido devuelto al camino recto.
Ninguna vida, nueva criatura en Cristo puede buscar o debe buscar
separación de aquello que estableció Jesús en sus vidas a través de su
sacrificio vicario. Es por Él y sólo por Él que se posee esta nueva vida, la
cual sólo se nutre y se preserva a través del poder del soberano Dios.
Él Creador lo ha diseñado así, nada se es distantes de Él excepto presa
para el destructor de almas y vidas. Pero junto a Él, unidos al Señor se tiene
todo cuanto es necesario para siempre vencer y salir airosos de cualquier
ataque o maquinación del enemigo de las almas.
No puede tener la nueva naturaleza espiritual sin estar unidos al
Todopoderoso Dios, sin estar asidos a Él y bendiciéndolo en todo cuanto se hace.
Y esto sólo se logra bajo la nutrición espiritual que se recibe a través del
Señor.
Se tiene que desear como niños recién nacidos, en toda la existencia
esta leche materna espiritual que solo procede del Dios Altísimo.
Exclusivamente un alma enteramente entregada al Señor siempre buscará de
su dirección, instrucción en todo cuanto pueda y que afecte o toque su
existencia. Ya que debe presentar todo ante el amado Padre y Dios de amor que
desea únicamente el bien para su creación.
Él Salvador mientras estuvo en este plano humano, jamás se mantuvo
distante del poder y guía de su Padre. Nunca estuvo o se alejó de la voluntad
de su Padre. Siempre lo honró y lo glorificó en todo cuanto hizo. Esto hizo
Dios Hijo, completa dependencia de su Padre. ¿Cuánto más el creyente tiene que
obrar igual? Completa dependencia en todo cuanto toque o esté alrededor de su
existencia.
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Juan 6:38- Porque yo he descendido del cielo no
para hacer la voluntad mía sino la voluntad del que me envió.
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Juan 15:4-5. Permaneced en mí, y yo en
vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece
en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
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5- Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el
que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de
mí nada podéis hacer.
Alejados de Dios simplemente será otra estadística espiritual perdida,
desnutrido. Mas, unidos a Él se es más que vencedores, está en el camino
angosto, en sendero a provisiones que fuera de ella jamás habría tenido la
oportunidad de disfrutar y tener.
Esto es vivir en una abundancia que jamás el mundo entenderá, y que todo
creyente realmente debe de apropiar.
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2 Corintios 5:17- De modo que si alguno está en Cristo,
nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
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