Salmo 23:1 Jehová es mi
Pastor, nada me faltará…
Porque Jehová es mi Pastor, porque Él es quien
me apacienta, porque es Él y sólo Él que sabe dónde y qué es mejor. Porque no
hay forma en que Él cometa errores, porque conoce mi necesidad, porque conoce
mi debilidad; porque conoce mis faltas, mis fallas.
Porque es quien está conmigo, formo parte de su
redil, porque soy aquella oveja que Él tuvo que rescatar; porque soy la que
estuvo en sus brazos, ha tenido que extender especial cuidado.
Porque me ama, porque es el único recurso que
tengo. Porque es Dios mismo, mi Creador. Porque es quien me conduce, me
corrige; porque es quien sabe de mí, cosas que desconozco.
Porque es quien decide, a quien me someto; la
única voz que conozco, obedezco. Porque es donde tengo seguro amparo, quien
defiende de los peligros, salvándome de mi mismo, para que no me vuelva a
extraviar.
Porque fue quien dio su vida, mi alma por Él
redimida, ¿Qué puede de Él faltarme? Si sólo bien de su mano extiende.
Porque Él está, Él es, no hay más, sus ovejas
lo escuchan, siguiendo a su guía están.
Porque Jehová es mi Pastor,
Soy del pueblo de Dios,
Todo cuanto hace bendice,
Todo cuanto imparte transforma.
Porque por Él soy un bienaventurado,
Por Él contado entre justos y sabios,
Porque por Él no quedaré en penas,
Porque Jehová es quien conduce,
Imposible es que no habrá.
Esta es la verdad del creyente, es en donde su
manada descansa, porque saben que del Pastor sólo bien y misericordia, por el
resto de su existencias, hasta que la muerte los una, conduciéndolos a la
gloria. Es en esto que radica la seguridad del Señor para el creyente:
·
Nunca estarán solos
·
Nunca serán abandonados
·
Siempre serán guiados
·
En el Señor su luz y sola esperanza
·
Librados de ellos mismos
·
Librados de las manos de sus enemigos
El Buen Pastor dio su vida por sus ovejas, y
todos ellos por Él cuidado, si hubiese algún reclamo es, ¿Por qué no siempre
permanecí a Tu lado?
La seguridad de un creyente declara: sé que
estás en mis tormentas, en mis noches tristes, cuando hay desconsuelo, cuando
débil me siento. Saber que estás aun allí en mis momentos en que siento que
desfallezco, es de bendecido consuelo, porque así son Tus ovejas, junto a Ti;
pero hay aquél que se aleja para atravesar lo que les has querido evitar. Pero
nos buscas y nos consuelas, porque tuyo somos, no pierdes uno aunque torpes
somos. Gracias mi amado Pastor porque cuando pudiste abandonarnos, decidiste
rescatarnos.
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