Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como
necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos
(Efesios 5:15).
Parafraseado o interpretado:
1. Examina con cuidado, no estés
muy apresurado en tu proceder diario, no recurriendo a cualquier respuesta o
conducta, no como un hijo del diablo, empero como un hijo de Dios, un hijo de
sabio.
2. Se cauto cuando estés en tus
diferentes roles cotidianos, entendiendo que ya sea en lo privado o cuando
estés interactuando con todo lo demás no procedas igual al que no conoce o no
tiene a Cristo como su Señor.
3. Tu andar no debe asemejarse o
acercarse a la de una persona desentendida de cuál sea la voluntad de su Padre
celestial, ya que eres entendido de cuál es su ardor en medio de todo cuanto se
te pueda presentar.
4. Diligentemente explora tu
proceder, escudriña tus intensiones, porque de no ser así puedes estar
fácilmente en compañía de necios, desperdiciando tiempo y exponiéndote a
situaciones a las que puedes evitar.
5. El necio camina aun cuando ve
el peligro, su tonta euforia lo motiva a su auto-destrucción, empero no es así
para con el hombre temeroso de Dios, pues por su cuidado reverente al Señor, se
esfuerza y se niega a sí mismo para que el conocimiento de la verdad sea
aquello que lo ayude a separar y apartar todo aquello que pudiese a la primera
oportunidad hacerlo desviar de la verdad.
6. Porque el creyente entiende
que los tiempos son malos, que la maldad se ha incrementado y que el príncipe
de este mundo tratará de seducir al incauto o aquél que no tiene mesura,
haciéndole malversar tiempo que pudo haber aprovechado para el servicio del
Señor.
7. Si nuestro andar como
creyentes, se iguala al hombre sin Cristo; implica que hemos llamado a la
insensatez hermana, la torpeza amigo, la rebeldía guía, y a la estupidez
bienestar como lo hace el perdido.
Dice el Señor que debes de
mirar diligentemente…Considere que estuvo caminando, pero le pareció ver una
víbora moverse por el camino en la que tiene que avanzar, ¿proseguiría
ingenuamente o con precaución? Ciertamente desde el momento en que vio el
peligro, ágilmente camina sin dejar de examinar a cada paso, porque sabe que
hay riesgo, pero, gloria a Dios está avisado. Volvamos al texto: Mire con
diligencia cómo está, dónde está, hay peligro que le está asechando para
moverlo de su andar en el principio de sabiduría, que está radicado en su
reverencia y exaltación a su Dios amado. El peligro consiste en moverlo de su
bendición a una posición, no solamente baja, pero maldita. Porque en la necedad se pierde el sentido de tiempo, valor; ese camino
menosprecia la sabiduría y la enseñanza.
Si la Palabra de Dios recalca
este hecho, mi amado hermano, tengamos cuidado que no estemos en aquello que
dice nuestro Dios que no residamos.
El camino del sabio es
procurando la llenura del Espíritu de Dios, es aquél que procura que su
conversación sea aquello que glorifique al Señor, aunque la conversación fuese
en sentido secular, condúzcalo usted hacia el sendero sabio, y que usted siempre
permanezca en las alabanzas o reverencia continua al Redentor, manteniéndose
constante en su corazón y en su mente. Todas estas señales buscan ser por Dios
aprobado.
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