domingo, 25 de junio de 2017

NO COMO NECIOS, SINO COMO SABIOS




Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos (Efesios 5:15).

Parafraseado o interpretado:
1.      Examina con cuidado, no estés muy apresurado en tu proceder diario, no recurriendo a cualquier respuesta o conducta, no como un hijo del diablo, empero como un hijo de Dios, un hijo de sabio.
2.      Se cauto cuando estés en tus diferentes roles cotidianos, entendiendo que ya sea en lo privado o cuando estés interactuando con todo lo demás no procedas igual al que no conoce o no tiene a Cristo como su Señor.
3.      Tu andar no debe asemejarse o acercarse a la de una persona desentendida de cuál sea la voluntad de su Padre celestial, ya que eres entendido de cuál es su ardor en medio de todo cuanto se te pueda presentar.
4.      Diligentemente explora tu proceder, escudriña tus intensiones, porque de no ser así puedes estar fácilmente en compañía de necios, desperdiciando tiempo y exponiéndote a situaciones a las que puedes evitar.
5.      El necio camina aun cuando ve el peligro, su tonta euforia lo motiva a su auto-destrucción, empero no es así para con el hombre temeroso de Dios, pues por su cuidado reverente al Señor, se esfuerza y se niega a sí mismo para que el conocimiento de la verdad sea aquello que lo ayude a separar y apartar todo aquello que pudiese a la primera oportunidad hacerlo desviar de la verdad.
6.      Porque el creyente entiende que los tiempos son malos, que la maldad se ha incrementado y que el príncipe de este mundo tratará de seducir al incauto o aquél que no tiene mesura, haciéndole malversar tiempo que pudo haber aprovechado para el servicio del Señor.
7.      Si nuestro andar como creyentes, se iguala al hombre sin Cristo; implica que hemos llamado a la insensatez hermana, la torpeza amigo, la rebeldía guía, y a la estupidez bienestar como lo hace el perdido.

Dice el Señor que debes de mirar diligentemente…Considere que estuvo caminando, pero le pareció ver una víbora moverse por el camino en la que tiene que avanzar, ¿proseguiría ingenuamente o con precaución? Ciertamente desde el momento en que vio el peligro, ágilmente camina sin dejar de examinar a cada paso, porque sabe que hay riesgo, pero, gloria a Dios está avisado. Volvamos al texto: Mire con diligencia cómo está, dónde está, hay peligro que le está asechando para moverlo de su andar en el principio de sabiduría, que está radicado en su reverencia y exaltación a su Dios amado. El peligro consiste en moverlo de su bendición a una posición, no solamente baja, pero maldita. Porque en la necedad se pierde el sentido de tiempo, valor; ese camino menosprecia la sabiduría y la enseñanza.
Si la Palabra de Dios recalca este hecho, mi amado hermano, tengamos cuidado que no estemos en aquello que dice nuestro Dios que no residamos.
El camino del sabio es procurando la llenura del Espíritu de Dios, es aquél que procura que su conversación sea aquello que glorifique al Señor, aunque la conversación fuese en sentido secular, condúzcalo usted hacia el sendero sabio, y que usted siempre permanezca en las alabanzas o reverencia continua al Redentor, manteniéndose constante en su corazón y en su mente. Todas estas señales buscan ser por Dios aprobado.


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