...El lugar es desierto y la hora ya avanzada. Despide a la multitud
para que vayan por las aldeas y compren algo de comer.
Jesús les dijo: no tienen necesidad de irse; dadles vosotros de comer.
Ellos dijeron: no tenemos aquí sino cinco panes y dos peces. (Mateo
14:15)
Considere esto:
Están alejados de una iglesia, de un ambiente cristiano y la hora está
avanzada para aquella vida, está a punto de morir. No tiene a Cristo en su
vida...
Está en un lugar en donde no tienen conocimiento de la Palabra, pero
tienen hambre de conocimiento, empero es usted el que está frente a ello, ¿Qué
va a hacer? ¿Despedir a la multitud para que busquen una iglesia, para que
busquen un pastor, algún otro que pudiese alimentarlos? Jesús te dice:...”dadles
vosotros de comer”. Parafraseado: Jesús le dice dadles de comer.
Ellos dijeron: no tenemos aquí sino cinco panes y dos peces.
Pero, qué si la respuesta resultase:
1. No puedo compartir, porque mi testimonio ha
sido comprometido, me han visto salir de lugares y decir cosas que nunca se
debió.
2. No puedo porque nunca he memorizado o me he
apropiado o aplicado Tu Palabra.
3. No tengo nada que decir porque no ha habido un
cambio evidente en mi vida.
4. No tengo conocimiento Bíblico, tengo formación
de grandes pensadores, filósofos, no forjados en la Palabra.
5. No tengo porque he sido todos estos años un
cristiano carnal.
Esta es la verdad de algunos en el pueblo, Jesús les ha dicho: “dadles
de comer”. Pero le respondieron hace algunos años de esta manera, hace algunas
semanas de esta manera, y aún hoy le continúan respondiendo igual.
Cuando el Señor nos habla nos hace saber dónde estamos, o nos revela
nuestro lamentable estado.
Si alguno de los puntos tratados
es usted, ¿Cómo le hace sentir? Jesús, haciendo ver que en el estado en que
está, es uno del que tiene que salir y poder alimentarse de la Palabra, al
igual como para alimentar a otros.
Los discípulos tenían cinco panes y dos peces, ¿Qué tiene usted? ¿Qué no
tiene? ¿Qué va a hacer de este momento en adelante? ¿Continuará respondiendo
que no tiene o cambiará su estado?
Es su decisión y son sus oportunidades únicas que podrían perderse por
una tragedia en la vida de alguno que pudo usted, no otro, usted influenciar y
conducir a los pies de Cristo.
Jesús le dice: “dadles...de comer”.
¡Gloria a Dios! Si de este momento en adelante sea esto una realidad en
su vida si aún no lo es.
¿Atenderás la voz del Señor,
obrando en lo que puedes hacer?
Ó ¿Alimentarás las excusas
del por qué aún no es tu realidad?
Todo pueblo de Dios, tiene un compromiso,
Inevitable, lo hay que enfrentar;
El qué se hará, con la voz de Cristo,
El qué se hará, con la obstinación.
¿Quién acatará su ordenanza?
¿Quién continuará, en camino que amonesta?
Empero Jesús aún te dice:
Ellos no tienen que marcharse,
Dadles vosotros de comer.
Es posible que todos entendemos que tiempo perdido no se puede
recuperar. Pero, hoy lo que nos brinda el Señor para el cambio de dirección en
cualquiera de las áreas de nuestras vidas que no le glorifiquen y que no favorece,
se tiene que corregir. Resulta tan irónico, cosas materiales, dependiendo
el valor que aquello representa, a la primera irregularidad con ella, de inmediato
la atención (reparación o reemplazo). ¿Acaso
la ordenanza del Señor tiene un mayor precedente?