viernes, 25 de marzo de 2022

EN ESPERA Y NO ABATIDO (¿CON RECLAMOS O AGRADECIDO?)

 

Un creyente estaba en un restaurante, y ante el plato vacío agradeció al Señor por el alimento que iba a ingerir, y un pequeño no se le escapaba la escena que estaba frente a él. Y con la sinceridad que adorna a la niñez, le dijo al hombre, ¿usted le dio gracias a Dios por un plato vacío? Y el creyente le respondió, lo que hice fue darle gracias por la provisión que Él dará en ella.
          Una vida insatisfecha no es productiva, no avanza, se entretiene en lamentos, quejas, sin precisar salida. Muchos allí residen, como dirección permanente, muchos allí permanecen, como su creada cárcel.

Sin embargo, cuánta diferencia, con aquellos que han entretenido prácticas en donde no le han dado lugar a codicia, una desmedida ambición, ya que han aprendido, están en el proceso de realmente despojarse de todo aquello que le ha podido ser un impedimento para en lo espiritual avanzar.

 No es que prosperar no es una bendición para una vida (de ninguna manera esta sería una enseñanza sabia), pero, lo que sí es para algunos, una limitación para realmente depender, confiar en las promesas del Señor.

Dar gracias a Dios por el día, porque se tiene una cuenta bancaria, y dar gracias a Dios porque se posee tan solo el pasaje de ese día y confiados en que Él ayudará, proveerá para el siguiente día; es haber aprendido, o estar en el proceso de aprendizaje a depender enteramente de Él. Cuando se cuenta con un presupuesto limitado y responsable, el Señor tomará su causa en sus manos.

Dar gracias por el hogar de tres recámaras, dos autos y un excelente trabajo, y dar gracias por el cuarto en el que habita, la cama, la mesa y algo en su alacena; aquello conlleva contentamiento, descanso y confianza, porque se ha entendido que no se está desamparado, ni lo ha dejado el Señor.

Son las gracias a Dios por los momentos arduos, los instantes de dolencias, confiado, dependiendo enteramente de Él; habla al alma, y le hace saber, nada va a alterar mi dependencia y entrega incondicional al Señor.

·        Salmos 42:5- ¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí?  Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío.

No trate de entender al Señor, aprenda a confiar en Él en todas las circunstancias que permitirá que le alcance, todos son con un propósito, todos tienen una finalidad, y todos darán un fruto que debe ser si usted permanece fiel, para glorificarle a Él.

El hermano de la fe no estaba orando por el plato exquisito que tenía frente a él, no estaba agradeciendo por el pedido que había hecho.  El por qué estaba en aquel lugar, posible estaba en espera de alguna persona. Es probable que era un acto de fe el solo hecho de estar allí en espera de la misericordia de Dios para con él. Al igual podría ser que por cualquier motivo u otro fue despojado de todo cuanto poseía, excepto de su confianza y dependencia en el Padre de piedad, aquel que sostiene la causa del pobre, del humilde, del necesitado.  Él dio gracias ante un plato vacío, posible al igual por la prueba que estaba atravesando, la necesidad actual que tenía. ¿Y usted? ¿Cuándo el Señor recibiría su gracias, ante lo repleto o lo escaso?

La gracia de Dios siempre está presente, su piedad está para con todo hombre, no se place en hacer sufrir. Aún en medio de malas elecciones, su misericordia se hace presente.

Para el creyente la declaración debe y tiene que ser que, en vez de turbarse, espera confiado en el Señor como el salmista, alabándolo, porque sólo Él su salvación, proveedor, su Dios y el que bendice su vida.  ¿Cómo está su plato espiritual, lleno o vacío?

UN FACTOR DE CAMBIO

 

Cada hombre el Señor lo ha bendecido con diferentes talentos, capacidades, visiones, sueños.  Es debido a esto que cada cual aprecia de manera diferente retos, oportunidades, desafíos. Hay aquel que sólo prefiere contemplar, otros el involucrarse. Es de esa variedad que procede esta semilla que en alguien puede germinar.

Mientras alguien contempla el mar, otro contempla una posibilidad. Alguien disfruta el momento en la playa, entre tanto el otro, el navegar sobre ella. Otro se deleita en el panorama, alguno, cómo incursionar en ella.

El paseo en las cercanías del océano por unos cuantos, y el emprendedor considerando construir en los costados del mismo.

Hay quien su gozo es asistir a la iglesia, aquél que su esfuerzo es construir una nueva.

Todos con una perspectiva, un anhelo, deseo, deleite. Expuestos a los mismos entornos, sin embargo, con otros intereses, proyecciones.

Ambos puntos convergen, empero, se distancian en el área de aquel que solamente desea disfrutar el momento; y el otro expandir, invertir, si posible es lucrarse en el esfuerzo.

Posible sea que un punto medio en este análisis bendeciría a todos, ya que estaría en aquello que le agrada y al igual está en la capacidad de cada que revierte en beneficios para todos.

Cuando se examina o se contempla, esté expuesto a algo, probable el beneficio sería explorar, ¿qué podría agregar a aquello que está frente a mí?

La exhortación radica en que se esmere por ver, lo que nadie contempla, trate de crear o idear aquello que podría surgir de un simple caminar, un placentero recorrido.

Las grandes ideas no proceden de nada complicado, fue de alguien que se detuvo a tomar aquel grano y cultivar, nutrir, hasta que surgió aquel fruto u obra que, hasta ese momento, nadie lo contempló.

Cada hombre, Dios le ha bendecido con un visón, no todos lo ejercitan, trate de no incidir en el mismo error.

 

·         2 Timoteo 2:6- El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero.

 

Ha habido instancia en la vida, que, en un simple recorrido de descanso familiar o solitario, de esa experiencia surge una oportunidad, no necesariamente buscado, pero, se presentó, y se labró en ello y hoy participan de los frutos de su labor.

 

·         Proverbios 13:4- El alma del perezoso desea, y nada alcanza; Mas el alma de los diligentes será prosperada.

 

Hay características que prevalecen en unos cuántos, siempre están diligentes, vigilantes de oportunidades, inversiones. Para aquellos, ese grupo en particular se les presentan oportunidades que les brindará prosperidad, cambios, porque activo está esa tendencia vigilante.

CAMINO QUE EVITAR (CRÍTICAS, DETRACCIONES)

  

Cuán fácil para muchos es darles soltura a sus comentarios, críticas, detracciones, olvidando que todo hombre será juzgado por aquello que dice.

Hubo una señora que había reconocido el mal en que había incurrido, fue hacia su pastor para poder buscar la manera de poder corregir aquella falta. Le hizo saber que ella debe ir hacia cada uno de aquellos hogares en que había provocado aquel mal y que dejará una pluma de ave frente a cada uno de ellos, y así lo hizo.

Al volver hacia el pastor y hacerle saber que había cumplido, el pastor ahora le asignaba que fuese a recolectarlas, al que ella le respondió que le sería imposible ya que el viento los había hecho ir hacia otros lugares.

Que poderoso mensaje queda predicado a través de un simple acto que le hacía tanto a ella comprender, al igual que cualquier otro que en este mal incurre.

Para muchos descontrolados con ese mal:

·        No poder esperar comentar sobre la tragedia o errores de otros.

·        No pueden esperar criticar y añadir al mal que queda frente a ellos.

·        No pueden o no quieren controlar sus lenguas, de expresar o decir aquello que emisión no debió haber encontrado salida.

Y ante todo esto, los manifiestos de algunos son, que no pueden contenerse, estuve molesto o que son personas sinceras; sí sinceramente errados. En la apreciación humana hay cabida, en el plano espiritual ahóguelo y evite conflictos y juicio con su Dios.

·        Mateo 12:36- Y yo os digo que de toda palabra vana que hablen los hombres, darán cuenta de ella en el día del juicio.

Posible para el hombre tratarán de justificar aquella tendencia entre muchos, en donde debido esa tendencia de hablar de más y en particular aquello que nunca debería o debió, haya o esté afectando vidas, lamentablemente por su debilidad.

Las Sagradas Escrituras advierte que toda palabra de vana procedencia, todo aquello que se emitió que nunca debió de haber encontrado salida ante el Creador se tendrá que responder.  Lo preferible, lo ideal es no darles cabida a palabras que en nada edifica o desacredita una vida.

La señora tenía remordimiento, lamento por lo que había hecho con su soltura de comentarios para el mal de otros, por cuánto tiempo se dedicó a ello, posible fue por un largo período, y aunque fuese por un corto tiempo, el mensaje crucial en ello es que no hay manera en que pueda volver a reunir lo expresado y la continua difusión de ello por otros semejantes a ella.

¿Cuántos afectados dentro de ese proceso de mal están? La personal inicial con el chisme, el oído que se prestó a escucharla, y las emisoras repetidoras de esa pecaminosa señal.  Y aunque posible sea que la persona al cual se le comentó aquello que no se debió y que nunca le interrumpió o detuvo, ahora forman parte de aquellos que, al ver a la persona calumniada, ahora se mantiene presente la negatividad del comentario.

La disciplina ideal con llamadas o encuentros de aquella naturaleza es, antes de escuchar, ¿podríamos orar?  Al igual sería de gran beneficio expresar, si no glorifica al Señor prefiero no escuchar.  No se convierta en un oído contaminado y una lengua ociosa.

 

SE DESPOJÓ DE TODO PARA VOLVER A INICIAR (¿QUÉ COMPARTE USTED?)

 

No fue en un tiempo muy lejano, cuando decidió abandonarlo todo; tratar de volverse a incorporar a otros horizontes. Empero, lo que allí dejaba era riquezas, lucro, propiedades; tuvo una buena estancia. Pero, todo lo dejaba, nadie entendía por qué. ¿Por qué abandonar todo aquello y decidir hacer lo que hizo él?

Tomó las posesiones y lo distribuyó, con todos aquellos que a su alrededor estaba.

No pidió favores, no hubo una carta que los ataba a deudas, que quizás no podrían saldar. Fue entre los más pobres y allí distribuyó, hasta el último centavo que tenía él.

¿Por qué proceder de esta manera? ¿Por qué entregar todo a cambio de nada? ¿Por qué lograr y luego ceder? ¿Acumular y luego entregar?

Quizá porque siempre he tenido, nunca he estado en el extremo de aquellos. Hoy reciben algo que siempre han mirado de lejos. Y yo aprenderé algo en el proceso de volver a surgir.

¿Cuántos estarían dispuestos a ceder o entregar algo de gran valor a aquellos que nunca lo poseyeron?

No es necesario ir al extremo, del cual estuvo dispuesto aquel al inicio del escrito, sin embargo, lo que sí es necesario examinar, ¿cuán desprendido se es de aquello que se posee? y ¿cuál podría ser la característica de mayor beneficio a otros? Aquello que estuvo dispuesto el personaje del relato, posible sea que nunca o difícil fuese lograr aquello.

El interrogante que debe realmente debe despejar cada cual sería, ¿mis posesiones me poseen? ¿tendría un interés real en compartir?

Esta anécdota deja completamente revelado una persona que no procedía con una agenda oculta, no buscaba ser admirado por su proceder, empero, lo que sí quedó ejemplificado a través de su acción es que para él representaba una bendición el poder bendecir o favorecer otros.

·        Hechos 20:35- …más bienaventurado es dar que recibir.

Dios no exige que usted se despoje de todo y done a otros, mas, si esto fuese su proceder, recibirá de Él recompensa. Sin embargo, lo esencial que se debe siempre mantener presente, que el compartir con los necesitados debe ser un factor constante en su vida en la capacidad que usted pueda.

 

martes, 8 de marzo de 2022

DEFINIENDO TRAYECTORIA (¿CÓMO ALCANZARLO?)

  

Hay momentos, en que todo pierde el curso, donde confusiones se apoderan, cuando debilidad se presenta. Confusiones permitidas, por desatender lo sabio, por mantener áreas abiertas, que le ha dado cabida, a lo indeseado provocado.

Son esas instancias que obligan, a escrutar o averiguar la realidad interna, para hallar aquel que responda, negándose o prosiguiendo la marcha.

Las Sagradas Escrituras contribuye a una evaluación precisa del por qué o el hacer entender que Él en la vida del hombre es quien define su curso.

·        Hageo 1:5- Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos.

·        1:6- Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os sacias; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentais; y el que trabaja a jornal (salario) recibe su jornal en saco roto.

·        1:7- Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos.

 

Cuán fácil resulta demoler, todo aquello con esfuerzo se erigió, y cuán difícil resulta el volver a edificar por descuidos que nunca se tuvieron que presentar o haberle dado cabida.

No será un momento fugaz, esas ofensivas resurgen; no será algo aislado que no tendrá retorno; más, para cada golpe contra la morada, se debió haber reforzado la vivienda para resistir. Porque advertido ya se está, que estos con alguna frecuencia se presentarán.

Nada acontece sin un propósito, fuerza o debilidad se identifica, lamento o determinada conversa, ¿la voz de quién, será el que dirija?

Cuando la Palabra de Dios ha hallado cabida y es su instructor, usted tiene al Señor a su favor.

·        Proverbios 16:20- El entendido en la palabra hallará el bien, Y el que confía en Jehová es bienaventurado

Experiencia o torpeza tendrá lugar, ¿quién será despedido o habitará? Está por definirse, en dado momento, será conocido, en los imprevistos.

Pero hay que definir la trayectoria, ¿hacia dónde conduciendo está?  Si está tratando de llegar al norte, ¿por qué en dirección contrario va?

Decir y no hacer, anunciar y no respaldar, iniciar y nunca terminar; ¿son estos virtudes o lamentosa estancia?

Cuando se ha resuelto, realmente unido, conjugado la máxima de su vida, entonces todo lo ajeno, nunca tendrá un encuentro, porque anhelo no hay de entretener lo que representa estar subyugado a errores, que se presentarán, más los correctivos responderán, se harán. 

La determinación no espera un momento propicio, las crea. El esfuerzo no necesariamente busca ayuda, de su interior brota. El error no detiene al entregado, se levanta y prosigue porque ha entendido con la ayuda de Dios el mejor camino.

Más si deja de hacer, deja de sembrar, ¿cuál será la cosecha que le espera? Precisamente aquello, absolutamente nada. Mejor es lo poco del justo, que aquello que posee el negligente.

Se levanta el caído y prosigue su marcha, se incorpora el esforzado y prosigue la marcha, se venda el herido y determina proseguir con su labor.

Cuando su total dependencia reside en el Creador, podrá ir más allá de lo que pudiese siquiera haber conceptuado, porque el Hacedor siempre obra abundantemente.  Fortaleza del Señor se renueva cada día.

·         Filipenses 4:13- Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

 

ARREPENTIMIENTO - RECONOCIMIENTO Y CLAMOR

  

Jeremías 14:7 Aunque nuestras iniquidades testifican contra nosotros, Jehová, ¡actúa por amor de tu nombre! Porque nuestras rebeliones se han multiplicado, contra Ti hemos pecado.

21- Por amor de Tu nombre, no nos deseches ni deshonres Tu glorioso trono; acuérdate, no invalides Tu pacto con nosotros.

 Es fácil estar en falta, estar fuera de la voluntad de Dios; lo difícil es reconocer y aceptar las consecuencias de aquello. Un hecho es recibir lo que justamente se merece. Otro hecho es atravesar situaciones que Dios permite que nos toque o nos alcance con el propósito de hacernos desarrollar o crecer.

El pueblo de Judá atravesaba sequía, por haberse alejando del Señor. A consecuencia de ello le dice el Señor al profeta (14:11):

1.      No ruegues por el bien de este pueblo.

2.      Cuando ayunen, yo no escucharé su clamor.

3.      Cuando ofrezcan holocausto y ofrenda no los aceptaré.

4.      Los consumiré con espada, con hambre y con pestilencia.

5.      Sobre ellos derramaré su propia maldad (14:16).

Pero en medio del castigo que justamente recibían del Justo Dios, el profeta Jeremías expresa ante el Señor (14:20):

Reconocemos, Jehová, nuestra impiedad y la iniquidad de nuestros padres, porque contra Ti hemos pecado.

El pueblo de Israel estaba en problemas espirituales y había juicio divino sobre ellos, pero el varón de Dios no solo era la voz de Dios para aquel pueblo, empero, era un intercesor y acudía ante el trono del Señor con temor y reverencia.

Pareciera que pudiéramos escucharlo decir: Señor ciertamente hemos hecho mal, nos hemos apartado del llamado a ser pueblo que has llamado, contra Ti hemos pecado; nuestras iniquidades testifican, hablan a gritos contra nosotros. Y ciertamente merecemos lo que estamos atravesando y más. Sin embargo, en medio de ello acudo ante Tu santo trono, acudiendo a tu misericordia, a aquellas obras que ejecutas por amor a Tu nombre. Es bajo ese amparo que clamo, te ruego que actúes; por amor a lo que es Tu nombre, lo que haces por Tu nombre y la grandeza, supremacía de Tu nombre.

Sí las iniquidades hablan claramente, y reciben justamente lo que merecen, mas, Señor venimos ante Tu trono para que te apiadas por amor a Tu nombre.

Una de las enseñanzas que nos deja el Señor en esta porción:

1.      No dejemos de acudir, o buscar de Él.

2.      Aunque mis faltas reciben justamente lo que merece, el Señor espera de su pueblo, de los suyos arrepentimiento del mal, reconocimiento de la falta o admisión.

3.      Entender que aún allí Él está presente, para socorrer, ayudar y restaurar. El Señor no abandona a los suyos, es todo lo contrario, por esa razón acontece lo que acontece.

4.      Por amor a su nombre la misericordia, su piedad aún nos puede alcanzar. No cierra las puertas, pero vendrá un día en que sí aquello acontecerá.

5.      Nuestra comunión fue interrumpida por sus pecados, empero, aún en medio de ello puede y debe buscar restablecer su relación con Él.

 Un corazón contrito y humillado, puede hacer la diferencia aún en medio de la tormenta, del castigo, del mal que se presenta. Cuando el Señor contempla arrepentimiento, Él está dispuesto en volver a restaurar.  Cuando un hijo comete una falta, usted no lo desecha, continúa siendo hijo; sin embargo, hasta que usted pueda palpar un cambio, usted no retirará la disciplina que tiene sostenida.

Una voz en clamor ante el trono de Dios puede lograr el cese de la amenaza, la hostilidad que ha atraído, la muerte o tragedia que está rondando.

El castigo enviado a Israel no fue para alejarlos del Señor, empero, el propósito de ello era para que entendieran que sólo al Señor pertenece nuestra vida, nuestra adoración. Y solo en Él podemos mantenernos alejados de todo aquello que se presenta para separarnos de Él.

Esta es la posición que debe ser adoptado: Señor, nuestras vidas en direcciones opuestas han estado ante Ti, y aun allí entendemos que no hay ninguna otra dirección que buscar, excepto aquel que nos conduzca de vuelta a Ti. Sólo Tú tienes la Palabra de Vida, únicamente Tú eres nuestra paz; exclusivamente Tú eres nuestra esperanza, directamente Tú puedes concedernos el perdón y restauración. Por amor a Tu nombre obras, bajo esta realidad acudimos, nos presentamos ante Ti, para que actúes en Tú misericordia por amor a Tu poderoso nombre y que se derrama sobre los tuyos.

 

¿DEBO PROSEGUIR O RETORNAR? (EL TEMOR PARALIZA)

 

El temor, la indecisión, son factores que impiden logros, conquistas; no son aliados, son obstáculos que hay que vencer ejercitando la fe y confianza en el Señor.

Tenía que cruzar aquel valle para llegar a su destino, no había ningún otro camino para llegar. Repetidas veces lo había intentado, pero en medio siempre se presentaba aquel gigante que su paso obstruía.

Trató de eludirlo, trató de burlarlo; hizo aquel intento por años sin lograr el poder salir. Mientras en sus confines permanecía, todo apacible estaba, jamás el gigante salía de aquel valle, que él tenía que atravesar.

Una mañana decide intentar lo que por años era un rito ya. Pero en esta salida su determinación era diferente. Quiero salir y lo tengo que lograr, aunque en aquel intento tenga que perecer. Porque no viviré sujeto a una prisión, porque Dios me ha hecho libre y es lo que soy.

No sé de dónde procede ese gigante, no sé por qué se empeña no permitirme salir. Cada intento está presente. Él hará su trabajo de evitarme cruzar, y yo no me detendré hasta morir o aquello lograr.

Los obstáculos están, empero, no son la final autoridad. Ellos no dictan las leyes y mucho menos dueños de mi vida son.

·         Salmo 23:4- Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

Inicia el camino hacia el valle, esa mañana soleado y tranquilo, llegado al valle busca el encuentro, mas, no hay rasgos del gigante. Se detiene, mira alrededor un tanto temeroso, pero con determinación. Mientras avanza todo luce tan placentero. Es de ello salir o en ello quedar. Por años este ha sido el intento y finalmente aquí estoy, tratando de hacer lo imposible para el encuentro con mi verdad. Y mientras camina, nostalgia se avecina, tristeza lo acompaña y felicidad está, sin embargo, un tanto distante. Todo en silencio mira el lugar dejado de lejos, se detiene y expresa, no lo entiendo. Por años he querido hacer esto y no he podido. Ahora libre de lograrlo y heme aquí pensando en lo que estoy abandonando, ya no considerando lo que podré alcanzar.

Cruzar el valle no tenía obstáculos, el gigante solo eran mis temores, dudas; y estando en el valle despiertan consideraciones.

·         2 Timoteo 1:7- Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

¿Debo proseguir o debo retornar? ¿Por qué ahora me acompaña indecisión? Decide regresar y a su regreso, manifiestos de estima, aprecio. Ni una onza de rechazo encontró, ni reclamos. Y allí donde siempre estuvo floreció, porque ya no buscaba salida, sino atender todo con el celo apropiado e interés requerido para ver prosperar lo que a su encargo Dios le había entregado.

De lejos le pareció ver una sombra que se alejaba moviendo su mano en despido. Los viejos temores, confusiones, ya en aquella vida no tendrían cabida.

·         Proverbios 29:5- El temor del hombre pondrá lazo;
Mas el que confía en Jehová será exaltado.



lunes, 7 de marzo de 2022

NACER EN CRISTO ES COMPLETA DEPENDENCIA DE DIOS

 

·         Proverbios 3:5, 6- Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas.

Nacer en Cristo es completa dependencia de Dios, es nutrirse de Él y en Él hasta, que se esté eternamente en su presencia.

En el alumbramiento, el infante es separado del cordón umbilical que lo mantuvo de su nutrición mientras estuvo en vientre de su madre. La separación es vital para que el pequeño pueda desarrollarse, y al igual para que todo continué con su ciclo normal de vida. Pero, no así para aquél que es nacido a través de la sangre de Cristo, para aquél que ha sido devuelto al camino recto.

Ninguna vida, nueva criatura en Cristo puede buscar o debe buscar separación de aquello que estableció Jesús en sus vidas a través de su sacrificio vicario. Es por Él y sólo por Él que se posee esta nueva vida, la cual sólo se nutre y se preserva a través del poder del soberano Dios.

Él Creador lo ha diseñado así, nada se es distantes de Él excepto presa para el destructor de almas y vidas. Pero junto a Él, unidos al Señor se tiene todo cuanto es necesario para siempre vencer y salir airosos de cualquier ataque o maquinación del enemigo de las almas.

No puede tener la nueva naturaleza espiritual sin estar unidos al Todopoderoso Dios, sin estar asidos a Él y bendiciéndolo en todo cuanto se hace. Y esto sólo se logra bajo la nutrición espiritual que se recibe a través del Señor.

Se tiene que desear como niños recién nacidos, en toda la existencia esta leche materna espiritual que solo procede del Dios Altísimo.

Exclusivamente un alma enteramente entregada al Señor siempre buscará de su dirección, instrucción en todo cuanto pueda y que afecte o toque su existencia. Ya que debe presentar todo ante el amado Padre y Dios de amor que desea únicamente el bien para su creación.

Él Salvador mientras estuvo en este plano humano, jamás se mantuvo distante del poder y guía de su Padre. Nunca estuvo o se alejó de la voluntad de su Padre. Siempre lo honró y lo glorificó en todo cuanto hizo. Esto hizo Dios Hijo, completa dependencia de su Padre. ¿Cuánto más el creyente tiene que obrar igual? Completa dependencia en todo cuanto toque o esté alrededor de su existencia.

·         Juan 6:38- Porque yo he descendido del cielo no para hacer la voluntad mía sino la voluntad del que me envió.

 Habitar en Cristo es nunca separarse de Dios, nunca depender de nada excepto Él.

·         Juan 15:4-5. Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. 

·         5- Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

 Padre en Tus manos encomiendo, mi vida entrego, mis pertenencias concedo. ¿Qué tengo fuera de Ti? Absolutamente nada. En Ti todo poseo, todo cuanto me brindas y aun aquello que no merezco.

Alejados de Dios simplemente será otra estadística espiritual perdida, desnutrido. Mas, unidos a Él se es más que vencedores, está en el camino angosto, en sendero a provisiones que fuera de ella jamás habría tenido la oportunidad de disfrutar y tener.

Esto es vivir en una abundancia que jamás el mundo entenderá, y que todo creyente realmente debe de apropiar.

·         2 Corintios 5:17- De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

 

domingo, 2 de enero de 2022

INCÓGNITAS Y RESPUESTAS (AGRADECIMIENTO Y DEUDA IMPOSIBLE DE CANCELAR)

  

¿Qué si el perdón de Dios no fuese una realidad y todos tuviesen que caminar con las cargas que han asediado o se ha ido acumulando todos estos años de sus vidas?

¿Qué si el pecado o las transgresiones fuesen piedras que se han ido acumulando en las áreas en que habita, todos según la medida de la gravedad de la falta?

¿Qué si no hubiese otra alternativa que vivir con la reproducción constante de sus actos que en ningún momento glorificó al Señor?

¿Qué si Dios los abandonase a su capacidad de destrucción, como a mal se iba haciendo sin dirección o razón de ser?

¿Qué si todo cuanto se ha hecho, todos sus males fuesen aquello mismo con lo que tuviésemos que lidiar el día de hoy?

¿Qué si levantase la mirada sin esperanza, ni socorro? ¿Excepto castigo por sus actos y decisiones?

¿Qué si todo lo que recibiese fuese castigo por lo que realmente merecen sus actos?

¿Dónde estaría sin el amor de Dios, el cual ha conducido a caminos de redimidos por la Sangre del Cordero, su Hijo amado?

¿Cuándo hubiésemos podido resolver lo que sólo su poder pudo hacer, y restaurar lo que solo Él pudo corregir? La respuesta es nunca.

Se podría continuar con la lista de interrogantes que ciertamente provocarían una actitud más extensiva de reflexión, empero, el propósito en todo esto no es agotar preguntas; más bien exteriorizar un mayor nivel de agradecimiento y deuda imposible de cancelar con el Autor de nuestros días.

El perdón de Dios elimina cargas, limpia el camino; brinda un nuevo comienzo. Y restablece un orden que solo su perdón y poder puede brindar.  La prueba irrefutable de ello debe de ser con cada creyente que profese el haberse devuelto a su Creador a través de su reconocimiento y arrepentimiento de una vida plagada de todo aquello que Dios condena y que sólo conduciría a total destrucción eterna. Es que la muerte es el pago del pecado, castigo por toda la eternidad; a diferencia de perdón gracias a Cristo y la eternidad con Él.

Si Dios no hubiese creado un camino de redención nada sería, todo habría dejado de ser y todo perdido estaría.

Todo gira en el Señor y su bondad para con la humanidad, todo gira en torno a sus obras maravillosas y sus hechos maravillosos.

¿Quién lo merece? ¿Quién es digno? No radica en ningún hombre, excepto en el maravilloso amor de nuestro Dios.

 

·        Porque Yo sé los pensamientos que tengo…pensamientos de paz y no de mal… (Jeremías 29:11).

 

ANIDAN EN CUALQUIER LUGAR

         Anidan en cualquier punto en donde no haya resistencia, pueden crecer de unas cuantas pulgadas, a metros de longitud. Aun no se ha podido realmente entender cómo estos géneros pueden fácilmente controlar, cualquier y todo lugar que estén presentes y mucho más si no se les resiste. Su origen data desde el inicio de la humanidad.

Los estudios revelan su alta peligrosidad, ya que esta toma proporciones que aun a su portador anuente no está.

Influye en decisiones, reacciones; puede afectar el estado anímico, lo puede totalmente desactivar. Esclavizados bajo sus efectos capaces de indescriptibles actos, que no hubiesen acontecido si desde el inicio se le hubiese dado oposición.

Estos aterradores géneros reciben el nombre de odio, celos, envidia y rencor. Pero, ¿Cómo no se darán cuenta de aquella presencia? Sería realmente una incógnita a despejar.

Es que, al pasar del tiempo, con estos males ya hospedados, para algunos pareciera que son solo auto defensa.

¿Cómo lo podría conciliar un creyente con la nueva vida y los frutos del Espíritu? La interrogante sería, ¿en dónde está el amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe? Siendo estos los frutos o los productos que se obtiene por su presencia en la vida del creyente (Gálatas 5:22,23).

Porque estos son las nuevas características que deben regir en todo creyente, ¿por qué reina aún lo contrario?

Debe provocar a comprender, que, ciertamente no hay sometimiento. Ciertamente la morada en la que se está no es la espiritual. Cuando la carne controla igual como lo fue en los tiempos pasados, posible sea que jamás hizo una confesión real, que simplemente no se ha sometido o rendido, dedicado, entregado su todo al Señor.

         Si los frutos del Espíritu no son una realidad en un creyente, usted no está en el camino, está extraviado. Pero, usted no es un caso perdido, porque siempre es un tiempo oportuno para el cambio que sólo brinda Jesús, y ciertamente, no hay casos perdidos para el Señor.